Alexander Isak empezó ayer a entrenarse por primera vez con su nuevo equipo, el
Liverpool, después del paró de selecciones. El delantero sueco ha protagonizado este verano un controvertido traspaso a Anfield procedente del Newcastle, que parece que no está dispuesto a perdonarle tan grande traición.
Por mucho que el ex de la Real tratara de justificarse, la afición no atiende a razones. Seguir leyendo...