Suele decirse que los buenos clásicos nunca envejecen y que siempre están de moda, y la ascensión a la
Bola del Mundo es una buena muestra de este dicho. El puerto, una subida icónica regresa para el 90 aniversario de la carrera y de nuevo volverá a ver el ganador de
La Vuelta por tercera vez en la historia, tras las ediciones de 2010 y 2012, y, como en ambas ocasiones, la jornada se ha ubicado el penúltimo día de la carrera.
Javier Guillén, director general de la carrera, siempre remarca que La Vuelta es una prueba que mira constantemente al cielo y en la previa de la carrera declaraba a MD que su sueño era que el
Alto de las Guarramillas fuera el juez de la competición. Su deseo se hará hoy realidad si la suerte acompaña y las protestas propalestina mantienen el tono que mostraron ayer en las calles de Salamanca.
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