«¿En qué se parece un cuervo a un escritorio?», plantea el Sombrerero Loco en 'Alicia en el país de las maravillas' (1865), de Lewis Carroll. Cuando Alicia se acaba dando por vencida le interroga sobre la solución de la adivinanza, a lo que el Sombrerero responde: «No tengo la menor idea». Tampoco la tenía Carroll. El acertijo se ha hecho famoso . Los cuervos —y los córvidos, en general, incluyendo grajos y cornejas— resultan fascinantes, tanto por su gran inteligencia y capacidad adaptativa, como por la interacción con los humanos. Su omnipresencia espacial y temporal asombra . Y no solamente en la naturaleza, sino también en imaginarios y representaciones: desde la cueva de Lascaux hasta el universo de 'Juego de...
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