Los trombos son una de las principales causas de problemas cardiovasculares. Se forman cuando la sangre se estanca y termina coagulándose, lo que puede derivar en un ictus, un infarto o incluso la muerte. Pero, ¿es posible prevenirlos con hábitos sencillos? Sobre este tema ha hablado el doctor Felices , conocido en redes sociales por divulgar consejos sobre salud y bienestar. En uno de los vídeos más recientes que ha compartido en su cuenta de TikTok, ha explicado de manera clara por qué se producen los trombos y qué medidas se pueden tomar para reducir el riesgo de que aparezcan. El especialista advierte que los trombos representan un riesgo enorme para la vida y, además, se han vuelto cada vez más frecuentes incluso entre gente joven. Según explica, para evitarlos, la clave está en entender cómo se forman: la sangre que debería circular libremente se queda retenida y, al no moverse , acaba coagulando. El lugar más habitual donde ocurre este estancamiento son las piernas. Esto se debe a que la sangre que fluye hacia el corazón tiene que luchar contra la gravedad. En este proceso influye el bombeo del corazón, pero también otro mecanismo que muchas veces se pasa por alto: los músculos de la pantorrilla, a los que el doctor Felices llama nuestro «segundo corazón». Ese «segundo corazón» funciona como una bomba que ayuda a la sangre a subir de nuevo hacia el corazón. Cuando pasamos mucho tiempo sentados, como durante un viaje largo en avión o coche, la musculatura de la pantorrilla se mantiene inactiva. Entonces la sangre se acumula, se espesa y puede acabar formando un trombo. El verdadero peligro llega después: al volver a caminar, ese coágulo puede desprenderse y provocar un ictus o un infarto. Para reducir estos riesgos, el doctor Felices recomienda tres consejos muy concretos. El primero, caminar al menos 20 minutos antes de iniciar un viaje largo en coche, autobús o avión. Este pequeño gesto ayuda a activar la circulación y a preparar al cuerpo para el tiempo prolongado de inactividad. El segundo consejo es el más eficaz: cada hora de trayecto conviene mover las piernas. Se puede hacer con ejercicios sencillos como elevar los talones incluso sentado, o bien, si es posible, levantarse y realizar unas sentadillas. Por último, para quienes quieran una protección extra, recomienda usar medias de compresión hasta la rodilla en trayectos largos.