La primera vez que Joaquín Sorolla (1863-1923) visitó Sevilla fue en 1902. Era Semana Santa y el pintor quedó impactado al ver a la Macarena por las calles de la ciudad. Sin embargo, todo cambió para el artista cuando regresó a la capital hispalense en 1908 para hacer un retrato a la Reina Victoria Eugenia Battenberg vestida con un manto de armiño. Como en esa segunda estancia gozó de más tiempo libre, tuvo ocasión de ir al Real Alcázar . Después de que el artista descubriera las luces y los colores que escondía el antiguo palacio, nada fue igual. De hecho, en sus lienzos plasmó el alma de aquellos viejos edificios, jardines y fuentes con una gran sensibilidad. Casi 120...
Ver Más