El Kiosco Peret ha sido durante más de un siglo un punto de encuentro en la Explanada de Alicante. Fundado en 1916, forma parte de la memoria colectiva de varias generaciones que han pasado por allí para tomar horchata, helados o refrescos. El local se ha entrelazado con la identidad de la ciudad, era habitual llevar allí a los visitantes, las familias acudían los domingos y personajes conocidos querían conocer de primera mano el emblemático rincón. Sin embargo, la reapertura del local tras la salida de la anterior concesión no traerá de vuelta, en unos meses, un nombre que tantos alicantinos asocian con sus historias personales, con una excepción.