Empate a paradones
Se empeñaron Batalla y Radu y no hubo manera. Los dos porteros que se citaron en Vallecas decidieron repartirse los paradones y los puntos y, a base de manos milagrosas, firmaron un empate que no deja satisfecho a nadie.

Se empeñaron Batalla y Radu y no hubo manera. Los dos porteros que se citaron en Vallecas decidieron repartirse los paradones y los puntos y, a base de manos milagrosas, firmaron un empate que no deja satisfecho a nadie.