Más de un millar de edificios de la ciudad de Alicante conservan su protección gracias a un cambio legal. Una reforma impulsada por la Generalitat en materia de simplificación administrativa ha blindado de forma automática a los inmuebles incluidos en el Catálogo de Protecciones, aún pendiente de aprobación definitiva cinco años después de su visto bueno inicial. Un retraso que se abordará en el pleno de este mes en Alicante.