La gala del
Balón de Oro coronó a
Ousmane Dembélé como el mejor futbolista del planeta, cumpliendo los pronósticos que lo situaban como favorito tras una temporada histórica. El francés, pieza clave en el triplete del Paris Saint-Germain, se llevó el galardón por delante de su excompañero en Barcelona,
Lamine Yamal, que a sus 18 años confirmó que el futuro ya es presente en el fútbol mundial.
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