La afición del
Barça tenía muchas ganas de ver a su equipo y, a la primera oportunidad que tuvo, respondió a las mil maravillas. Después de las limitaciones en los dos primeros partidos disputados en casa en el
Johan Cruyff, con aforo para solo 6.000 personas, los culés acudieron en masa a la montaña olímpica de
Montjuïc para arropar a su equipo. A pesar de que no era el mejor día, por las limitaciones de movilidad a causa del piromusical de La Mercè, los seguidores azulgrana respondieron a lo grande. En total,
50.103 personas se dieron cita en el
Lluís Companys para presenciar el
Barça-Real Sociedad, correspondiente a la séptima jornada de
LaLiga.
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