Un gol de
Francesco Acerbi en el minuto 93 frustró la final que muchos querían. El
Barça-PSG de
Múnich fue liquidado por el
Inter en
San Siro la noche de la versión más bestial de
Lamine Yamal. El vestuario azulgrana no olvida y hoy (21 h./Movistar Liga de Campeones) dispone de un desafío digno de repetirse el próximo 30 de mayo en el
Puskas Arena de Budapest. Llega el
Paris Saint-Germain al
Estadi Olímpic, el mismo que enmudeció en abril de 2024 para meterse en ‘semis’ contra un
Barça de
Xavi que pagó muy caro jugar una hora con diez por la roja de
Ronald Araujo cuando iba con dos tantos de renta en el global de la eliminatoria (2-3 en París y 1-0 en Barcelona hasta acabar 1-4).
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