Lorena Delgado Vargas, miembro de la flotilla rumbo a Gaza: “Israel no tiene el derecho de frenarnos”
Mientras que se presenta la última propuesta de tregua para Gaza en Estados Unidos, cerca del enclave palestino, la Global Sumud Flotilla, se encuentra en la recta final del viaje que tiene como misión declarada romper el bloqueo israelí y llevar ayuda humanitaria. En este contexto es que Lorena Delgado Vargas, parlamentaria sueca de padres chilenos y que va a bordo de la flotilla nos entregó su visión de la situación, tanto de la flotilla, como de todo el contexto que rodea a Gaza en estos días.
Y lo primero es que, en Washington, la Casa Blanca fue escenario de una reunión que podría marcar un punto de inflexión en el futuro de la Franja de Gaza, esto después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, acordarán por primera vez respaldar una tregua desde el fin de la última alcanzada el 18 de marzo. Una tregua que, de prosperar, sería presentada como la primera señal de freno a la ofensiva israelí que desde entonces se ha recrudecido, dejando tras de sí un saldo de muerte y destrucción que muchos califican ya como genocidio.
Benjamin Netanyahu, primer ministro de Israel junto a Donald Trump, presidente de Estados Unidos, en el despacho oval de la Casa Blanca. Vía X@WhiteHouse.
Según adelantó Trump, Hamás tendría “tres o cuatro días” para responder oficialmente a la propuesta.
El plan, que según las fuentes varía entre 20 y 21 puntos, incluye condiciones que ya se habían manejado anteriormente, como la liberación en menos de 72 horas de los rehenes aún en manos de Hamás, el desarme del grupo palestino, la eliminación de túneles e infraestructura militar en Gaza, el cese de la operación israelí, la liberación de cientos de prisioneros palestinos y la entrada inmediata de ayuda humanitaria.
La novedad es que el plan también contempla la creación de una “junta de paz” que supervise el cumplimiento de los acuerdos, básicamente, un gobierno postconflicto en Gaza gestionado de forma multilateral pero encabezado por el propio Trump, quien mencionó además la participación del ex primer ministro británico Tony Blair, entre otros nombres que seguirían sumándose.
Pero más allá de la grandilocuencia del anuncio, lo cierto es que sobre el terreno la realidad no ha cambiado, la crisis humanitaria y la muerte sigue golpeando a los cerca de dos millones de palestinos atrapados en Gaza entre escombros, hambre, enfermedades y bombardeos indiscriminados.
La Global Sumud Flotilla y Lorena Delgado Vargas
Es en este escenario que cobra fuerza la llamada Global Sumud Flotilla. El convoy humanitario marítimo de cerca de 50 embarcaciones y alrededor de 500 activistas de 48 países, cuyo objetivo es romper el bloqueo marítimo impuesto por Israel, entregar ayuda humanitaria y abrir un corredor seguro para la llegada de más asistencia humanitaria y la prensa internacional.
La flotilla se encuentra ya a menos de 200 millas náuticas, es decir, unos 370 kilómetros de la Franja, y a menos de 50 millas del inicio de la zona marítima que Israel reclama como propia.
Entre las figuras presentes destacan la activista Greta Thunberg, Nkosi Zwelivelile Mandela —nieto de Nelson Mandela—, y también la chilena Marita Rodríguez y la parlamentaria sueca de origen chileno, Lorena Delgado Vargas, con quien pudimos conversar a pocas horas de que la flotilla entre en el tramo más decisivo de su travesía hacia Gaza.
Lorena Delgado Vargas, Parlamentaria sueca de padres chilenos, en contacto desde la Flotilla.
Lorena, diputada en Suecia desde 2018, es hija de exiliados chilenos por la dictadura militar. Su familia, marcada desde entonces por la causa palestina, tuvo que huir de Chile hacía Argentina y luego Suecia gracias a la ayuda del uruguayo-palestino Natalio Dergan Abdala, detenido y desaparecido luego por la dictadura de Videla en Argentina. Hoy, esa historia personal la impulsa a ser parte de esta misión humanitaria.
Pero según ella misma explica, no se trata solo de lo personal, sino de una cuestión de humanidad. “Ya van dos años de genocidio e Israel está usando la inanición como herramienta de guerra y de alguna manera hay que quebrar el bloqueo”.
Además Lorena recuerda que bajo las leyes internacionales la prohibición de no permitir que entre ayuda humanitaria es una ilegalidad y hasta el momento “Israel o ha frenado o ha utilizado la ayuda humanitaria para matar a más palestinos, muchos de ellos niños que han sido asesinados tratando de conseguir comida”. Entonces, lo básico señala Vargas Delgado es hacer entender no a Israel, sino al mundo que la ayuda humanitaria es un derecho básico que cada uno de los civiles tiene, “independiente del país o bando”.
En cuanto a la ruta de viaje hacia Gaza, Lorena insiste en que “nosotros —la flotilla— hemos tomado es una vía legal, es a través de aguas internacionales y después llegamos a aguas palestinas. Por lo tanto, en papel y en palabras, Israel no tiene el derecho de frenarnos”.
El convoy marítimo, como advertimos, se encuentra a horas de llegar a lo que sus organizadores llaman la “zona de alto riesgo”. El jueves de la semana pasada, la organización alertó haber recibido información de inteligencia creíble sobre un posible endurecimiento de la respuesta israelí, después de los ataques sufridos desde el inicio del viaje. El riesgo es real de que se produzcan nuevos bombardeos con armas pesadas o la intercepción directa de la flota por parte del ejército israelí al ingresar en las últimas 50 millas náuticas rumbo a Gaza.
En Israel, el ministro de Seguridad Nacional, el ultraderechista Itamar Ben-Gvir, propuso que los participantes de la expedición humanitaria sean tratados como terroristas. En sus palabras, se trata de salvaguardar “las fronteras y la seguridad nacional de Israel”.
El plan de Ben-Gvir incluye no solo arrestos prolongados, sino también negar a los activistas acceso a comunicaciones, alimentos e, incluso, confiscar las embarcaciones para integrarlas a la flota policial israelí.
Itamar Ben Gvir, Ministro de seguridad nacional de Israel. Vía X@Kahlissee 20/07/2025
A pesar de estas amenazas, Lorena insiste en que la misión se mantiene firme y que los ataques sufridos hasta ahora han servido de experiencia. “Sufrimos el ataque en alta mar, fue bastante intenso, la verdad que yo creo que la mayoría acá en el barco teníamos algo de angustia”.
Pero, sin embargo, Lorena destaca que desde entonces se han estado constantemente preparando, “lo bueno es que nosotros tenemos protocolos para cada uno de los escenarios que nos hemos imaginado, entonces mucho del tiempo lo ocupamos en ya, ahora corresponde hacer tal y tal paso, entonces estamos enfocados en eso”.
Aunque no pudo ocultar su frustración con la situación. “Después cuando pasó tengo que decir que también me dio mucha rabia, me dio rabia de que exista un Estado que se le permita hacer estas cosas, una tras otra vez, sin que haya consecuencias”.
Respecto de la propuesta de tregua impulsada por Trump y Netanyahu, Lorena enfatiza que eso no cambia en nada el objetivo de la flotilla. Y subraya que los palestinos deben ser protagonistas de cualquier negociación que defina su futuro.
“El pueblo palestino necesita la ayuda ahora. La necesitaba ayer y la necesitaba hace dos años atrás”, mencionando que más allá de cualquier decisión que se tome, “el objetivo de la flotilla está en romper el bloqueo israelí a la ayuda humanitaria” que tanta falta hace en el enclave palestino, que según Naciones Unidas y el Programa Mundial de Alimentos, más de 1 millón de palestinos enfrentan una hambruna severa desde hace meses.
Niño palestino en uno de los pocos puntos de alimentos luchando por recibir algo de comida. Vía X@mhdksafa 11/07/2025.
Lorena además destaca que frente a las negociaciones que se están llevando a cabo y en relación a las propuestas que hablan sobre el establecimiento de un gobierno “transicional, multilateral” encabezado por Trump u otros personajes de la política occidental, es que en la visión de Lorena “lo más importante también es que los palestinos tienen que estar representados en esas conversaciones”. “No hay una forma más colonial de que otros países estén discutiendo el futuro de otros pueblos. Ahí, Palestina tiene que estar representada y queramos o no queramos, ellos tienen distintas organizaciones y entidades que los pueden representar”.
Así entonces, a pocas horas de que este convoy humanitario —el más grande hasta la fecha— ingrese en aguas reclamadas por Israel, la flotilla se convierte en un símbolo de resistencia y solidaridad internacional.
Mientras en las mesas de negociación se discute una tregua incierta, en alta mar navegan cientos de activistas, entre ellos dos chilenas, decididas a llevar ayuda a una franja devastada por más de dos años de una de las crisis humanitarias más graves y documentadas de la historia reciente.
