Comunidad científica de luto por la muerte de la destacada etóloga Jane Goodall
La renombrada etóloga y defensora de la naturaleza, Dra. Jane Goodall, falleció por causas naturales según informó el Instituto Jane Goodall mediante un comunicado divulgado el miércoles. La célebre investigadora se encontraba en California desarrollando una gira de conferencias por Estados Unidos al momento de su deceso.
El instituto que lleva su nombre destacó que “los descubrimientos de la Dra. Goodall como etóloga revolucionaron la ciencia, y fue una incansable defensora de la protección y restauración de nuestro mundo natural”. Goodall había forjado su conexión con África y los chimpancés a los 23 años durante un viaje a Kenia, donde solo contaba con un título de secretariado y experiencia previa en una compañía de documentales.
Fue en ese continente donde conoció al antropólogo Louis Leakey, quien la invitó como asistente a la garganta de Olduvai en busca de restos fósiles que pudieran revelar información sobre los ancestros humanos. El momento decisivo en su carrera se produjo cuando Leakey la envió en 1960 al Parque Nacional de Gombe, en Tanzania, acompañada de su madre, para convivir con chimpancés en su hábitat natural.
Durante esta investigación pionera, Goodall documentó comportamientos que cambiarían la comprensión científica de estos primates: observó cómo utilizaban palitos de madera para extraer termitas de sus nidos y cazaban pequeños mamíferos para alimentarse, desmontando la creencia establecida de que eran exclusivamente herbívoros y no fabricaban herramientas. Ante estos hallazgos, Leakey declaró con emoción: “Ahora tenemos que redefinir la palabra ‘hombre’, la palabra ‘herramienta’ o incluir a los chimpancés con los humanos”.
Nacida el 3 de abril de 1934 en Londres, su fascinación por el mundo animal se despertó tempranamente con el regalo de un chimpancé de peluche llamado Jubilee en su segundo cumpleaños, y se nutrió después de obras literarias como “El libro de la selva”, “Tarzán” y “Dr. Dolittle”. Sus investigaciones de campo sentaron las bases para formar un equipo científico especializado, obtener un doctorado honorario en Etología de la Universidad de Cambridge en 1965 y fundar el Instituto Jane Goodall en 1977, dedicado a la conservación de hábitats y la mejora de la vida de los chimpancés.
A partir de 1987, Goodall estableció su base en Bournemouth, al sur de Inglaterra, ciudad donde transcurrió su juventud, y dedicó la mayor parte de su tiempo a giras internacionales promoviendo la conservación de la biodiversidad. La científica siempre mantuvo que “es perfectamente posible estar involucrada sentimentalmente con los chimpancés y sentir empatía por ellos”, reflejando su enfoque empático hacia la ciencia y la protección animal.
Su trayectoria fue reconocida con más de una veintena de doctorados honoris causa —entre ellos el de la Universidad de Chile — y prestigiosas distinciones como la Medalla de Tanzania, el título de Comandante de la Orden del Imperio Británico, la medalla Hubbard de la National Geographic Society y los premios de Kioto, Caring y Gandhi/King de la No Violencia. La ONU la nombró Embajadora de Paz en 2002, y al año siguiente recibió la Medalla Benjamin Franklin. En España fue galardonada con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica de 2003 y el Premio Internacional de Catalunya de 2015, a los que se suman reconocimientos recientes como el Templeton de 2021 y la medalla Stephen Hawking a la comunicación científica en 2022.
El legado de Goodall traspasó el ámbito académico para inspirar la serie infantil ‘Jane’ en Apple TV, que narra las aventuras de una niña y su compañero chimpancé. Simultáneamente, amplió su labor divulgativa participando activamente en campañas globales por los derechos de los animales y la valoración de la biodiversidad en diversos foros internacionales.
