River lo quería sí o sí.
Racing de ningún modo deseaba negociarlo. Entonces, los millonarios rompieron ese pacto tácito entre clubes del fútbol argentino, pagaron la cláusula de rescisión y se quedaron con el hombre en cuestión:
Maximiliano Salas. Y ahora, un par de meses después, ambos se cruzaron en los cuartos de final de la
Copa Argentina, a partido único. Y acabó 1-0 para el equipo de Marcelo Gallardo, que se instaló en semifinales con el gol del morbo…
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