No se puede fiar uno de nadie. Eso es lo que debe pensar el telespectador cada vez que atiende a los programas de televisión que dan voz a víctimas de inquiokupación. Amigos, hijos, famosos como la exmujer de un futbolista del Real Madrid... cualquiera puede ser un inquiokupa en un momento dado. Y buena cuenta de ello, la ha vuelto a dar este viernes 'En boca de todos' ( Cuatro ) cuando ha puesto sobre la mesa un nuevo caso de inquiokupación que partía de un triángulo amoroso . 'Cuernos', 'engaños', robo de dinero y okupación, un auténtico 'cóctel molotov' del que detallaba todos los entresijos el espacio de Nacho Abad. «Fernando se queda sin novia, sin amigo y sin casa. Esto podría ser el título de una película. ¿Por qué? Su novia y su amigo se han liado, le han puesto los cuernos y se han liado y lo han dejado y encima le han okupado la vivienda, es que... ¡Pobre hombre!», introducía indignado Nacho Abad el caso al público de ' En boca de todos ' antes de conectar con la reportera que se encontraba junto a la víctima de este ' triángulo de amor okupa '. «Me engaña con mi amigo y me okupa la casa», destacaba el hombre, mientras la periodista narraba la historia. «No conforme con eso, Fernando le ofreció dinero, le pagó 30.000 euros y encima los tiene que soportar en el trabajo porque los tres trabajan en el mismo sitio y encima lo boicotean», señalaba la periodista de ' En boca de todos ' sobre el caso que tenía su origen cuando la víctima llegaba a España, con esfuerzo, trabajando como chef compraba una casa pero cometía el error de ponerla «a nombre de su pareja también». «Al tiempo trae con él a un amigo», lo mete en el trabajo y ahí es donde comienza el « caos ». «El amor se convierte en traición», relataba 'En boca de todos' que subrayaba que ahí comenzaba la «pesadilla» para Fernando. Su novia y su amigo se lían y ella decide quedarse con la casa. «Fernando acaba en la calle y comienza un calvario para él con coacciones, amenazas y sabotaje en el trabajo», detallaba el programa de Cuatro que se hacía eco de cómo la exnovia y el amigo le hacían la vida imposible en el trabajo. Como estaba desesperado, el invitado de ' En boca de todos ' aceptó los sobornos y le dio a su exnovia para que se fuera «la cuantía de 30.000 euros», pero la okupa no se fue. Al tiempo hubo otro acuerdo, que también resultó ser mentira y tres años después la víctima de esta okupación tan peculiar continúa con su calvario .