La Fundación Manuel Álvarez Ortega abre una nueva etapa en su labor de difusión cultural y de análisis literario. La institución que lleva el nombre del escritor cordobés ha inaugurado este miércoles su nueva sede, en el número 15 de la calle Valladares , y ha comenzado con sus actividades. Lo ha hecho en un acto arropado por la directora general del Libro y Fomento de la Lectura del Ministerio de Cultura, María José Gómez Salvador, la concejal de Cultura del Ayuntamiento, Isabel Albás, y el delegado de Cultura de la Diputación Provincial, Gabriel Duque. La institución celebró su primera reunión el 11 de noviembre de 2015, para difundir la obra de Manuel Álvarez Ortega (Córdoba, 1923-Madrid, 2014) y realizar actos literarios, «con un intenso programa que integra arte, debate y reflexión internacional», y ahora se establece en la nueva sede. Lo hace con la presencia de grandes escritores, con el poeta Antonio Colinas al frente. Este miércoles ha estado presente junto a Fanny Rubio, catedrática emérita de la Complutense, y Juan Pastor , profesor, editor y poeta que ha sido uno de los grandes impulsores para perpetuar la memoria de Manuel Álvarez Ortega. Juntos han mantenido una conversación acerca de la obra y de la poética del autor cordobés. A continuación se ha celebrado una segunda mesa redonda con Juan José Lanz, catedrático de la Universidad del País Vasco; José Manuel Cuesta, profesor de la Universidad Autónoma de Madrid, y Blas Sánchez Dueñas, catedrático de la Universidad de Córdoba, moderada por el poeta cordobés Manuel Gahet e. La institución continúa mientras tanto con su actividad formativa y prepara para los próximos días las jornadas 'Manuel Álvarez Ortega. La poesía hispanoamericana . Diálogos de ida y vuelta', en que se vinculará su obra con la de autores del otro lado del Atlántico. Además, en la nueva sede se ha inaugurado la exposición 'Los cimientos de la fundación MAO en dos tiempos', obra del fotógrafo Carlos Pascual , con imágenes inéditas de la casa del poeta en Madrid. El escritor, que destacó tanto por su labor creativa como por sus traducciones del francés , pasó gran parte de su vida en la capital de España, pero la difusión de su trabajo tras su muerte se están haciendo desde la ciudad en la que nació, y desde ahí se conoce una obra centrada en preocupaciones existenciales en torno a la muerte y el tiempo, que ha dejado mucha huella.