Las herencias se han convertido en un auténtico quebradero de cabeza para muchas familias en España. Lo que en teoría debería ser un trámite para recibir el patrimonio de un familiar fallecido acaba, en muchos casos,
transformándose en un problema económico difícil de asumir. Impuestos elevados, plazos ajustados y deudas asociadas a la herencia provocan que cada vez más personas se vean obligadas a tomar una decisión extrema:
renunciar.Seguir leyendo...