La provincia de Alicante se convierte cada 22 de diciembre en un tablero donde la fortuna cae a plomo sobre algunas ventanillas y apenas roza otras. Y aunque el Sorteo de Navidad reparte ilusión por todo el país, los datos de los últimos años dibujan un patrón curioso: hay administraciones que, una y otra vez, vuelven a aparecer en la lista de los premios "gordos" y los grandes pellizcos.