En pleno invierno,
las lluvias intensas se vuelven una constante, y los conductores notan cómo el agua se acumula en lugares inesperados dentro del coche. Lo que puede parecer un simple charco pasajero, en realidad representa
un riesgo para los componentes del vehículo si no se toman precauciones. La humedad y el agua estancada pueden afectar
desde el sistema eléctrico hasta el motor, y prevenirlo es más sencillo de lo que parece.
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