Maldita Nerea reúne a miles de seguidores en el Movistar Arena
Noticia redactada por Cristina Morán Campos.
Lo primero que dejó claro Maldita Nerea en su concierto del pasado 16 de diciembre en el Movistar Arena fue que aquella no iba a ser una noche de grandes artificios. Iba a ser, ante todo, un concierto para cantar. Así lo explicó Jorge Ruiz desde el escenario y así lo entendió un público que respondió desde el primer momento, convirtiendo el recinto en un coro colectivo durante alrededor de dos horas.
El Arena terminó de llenarse poco a poco, con un ambiente tranquilo y ordenado tanto en el exterior como en el interior. El público, muy diverso en edades y perfiles, ocupaba su sitio sin prisas, como quien acude a una cita conocida. Muchos repetían experiencia; otros asistían por primera vez a un concierto del grupo murciano. Esa mezcla se notó en la energía del recinto, más cercana al encuentro que al gran espectáculo.
El inicio marcó el tono de la noche. 'Nunca estarás sola' abrió el concierto con un mensaje directo, coreado desde el primer verso. Sin transición, '¿No podíamos ser agua?' tomó el relevo y desató la primera gran ovación. Jorge Ruiz apareció cercano, agradecido, acompañado por una banda que sonó firme y sin excesos, mientras miles de voces se sumaban a las canciones casi de forma automática.
A partir de ahí, el concierto avanzó sin grandes pausas. 'Cosas que suenan a…', 'Cuando todas las historias se acaban', 'Extraordinario' o 'Dos besos después' fueron encadenándose en un repertorio pensado para mantener al público dentro del concierto en todo momento. En una de las pocas intervenciones entre temas, Jorge explicó su intención: no quería un espectáculo cargado de efectos, sino un concierto en el que se cantara todo.
El setlist fue un recorrido amplio por la discografía del grupo, combinando canciones recientes con otras que forman parte de su historia desde hace años. En uno de los momentos más sinceros de la noche, Jorge confesó que había dudado en incluir algunos temas menos conocidos, sobre todo por la presencia de muchos asistentes que acudían por primera vez. Mencionó 'Por eso', del disco El secreto de las tortugas (2007), y 'Madre', incluida en su último trabajo, publicado en 2023.
La respuesta del público disipó cualquier temor. Ambas canciones fueron cantadas con fuerza, confirmando que la relación entre Maldita Nerea y su público se construye más allá de los grandes éxitos. “Escribimos canciones que no todo el mundo entiende”, dijo entonces Jorge, “y por eso no tenemos grandes números”. La frase fue recibida como una definición honesta del grupo, más que como una explicación.
El concierto fue dejando varios momentos destacados. 'Bailarina', ligada al recuerdo de la Vuelta Ciclista de 2017, fue uno de los puntos álgidos, con el público en pie. También lo fueron 'Perdona si te llamo amor', 'Tu mirada me hace grande' y 'En el mundo genial de las cosas que dices', coreadas con una intensidad que reducía la distancia entre escenario y gradas.
La conexión entre Jorge Ruiz y el público fue constante durante toda la noche. Saludó a distintos sectores del recinto, preguntó quién asistía por primera vez y explicó algunos de los rituales habituales de las pequeñas tortugas, como denomina a sus seguidores. Uno de los momentos más significativos llegó con 'No pide tanto, idiota', una canción de 2014 que se convirtió en un gesto colectivo.
Antes de interpretarla, Jorge habló sobre la idea de que los hombres no saben expresar sentimientos y propuso que fueran ellos quienes cantaran primero el estribillo, seguidos después por las mujeres. El resultado fue un momento compartido que rompió clichés y reforzó la idea de que la emoción atraviesa a todo el público por igual.
Otro de los instantes más comentados llegó cuando el cantante pidió silencio. Durante unos segundos, el Movistar Arena permaneció completamente callado, a pesar de estar lleno. Un momento breve pero impactante, que invitó a los asistentes a tomar conciencia del espacio y del momento que estaban viviendo.
El tramo final del concierto llegó con canciones como 'Estabas conmigo', 'Me pesan las alas', 'Siempre estaré ahí', 'La misma sed' o 'Un planeta llamado nosotros'. Antes de abandonar el escenario, Jorge agradeció expresamente el trabajo del equipo de Maldita Nerea. Las luces se apagaron y el público respondió pidiendo el regreso del grupo.
El cierre llegó con dos bises. Primero, 'Hecho con tus sueños', la canción navideña de 2012 vinculada al anuncio de Suchard y a la recaudación solidaria para el Banco de Alimentos, que aportó un tono cálido al final de la noche. Y, finalmente, 'El secreto de las tortugas', que desató la respuesta más intensa del concierto. El Arena saltó, cantó y celebró al unísono.
Así concluyó una actuación coherente con la trayectoria de Maldita Nerea: un concierto sin artificios, sostenido en las canciones y en una relación con el público que se ha construido con el tiempo. Una noche que confirmó que, más allá de los números, el grupo sigue encontrando su fuerza en quienes están dispuestos a cantar cada palabra.
