Добавить новость
smi24.net
World News
Декабрь
2025

Gonzalo Díaz: todas las manifestaciones del arte son una sola

0

El mismo día en que se anunció que Gonzalo Díaz recibiría la Medalla Rectoral Juvenal Hernández Jaque 2025, por su aporte al desarrollo y prestigio de la Universidad de Chile, la institución anunció su despedida. La coincidencia no deja de ser significativa. Fue en la U. de Chile, precisamente, donde Gonzalo Díaz pasó gran parte de su vida. Ingresó como estudiante a la Escuela de Bellas Artes a mediados de los años sesenta, fue ayudante y luego profesor. Desde el lugar del taller y la discusión intelectual, invirtió esfuerzos sostenidos para que la creación artística alcanzara un estatus equivalente al de la investigación, un avance fundamental para el devenir de las artes en la institución.

No es casual, entonces, que el Museo de Arte Contemporáneo, dependiente de esta casa de estudios, haya sido el lugar donde colegas, pares y artistas de distintas generaciones se reunieron para despedirlo. Allí, donde tantas veces instaló preguntas, su cuerpo fue despedido por una comunidad que él mismo ayudó a formar.

Para muchos de nosotros, la noticia fue sorpresiva, ya que Gonzalo Díaz seguía plenamente activo en el campo artístico e intelectual. A mediados del presente año presentó el volumen “Gonzalo Díaz. Escritos 1980–2020 y textos en obra” (Metales Pesados). Al referirse a su contenido, enfatizó que “todas las manifestaciones de la actividad artística son una misma: la producción de obras, la docencia y la formación de estudiantes de arte, los distintos tipos de escritura y la actividad política —o, como decía José Balmes, la dimensión ciudadana del artista— responden a una misma disposición productiva que se pone en juego”.

En enero, en tanto, lanzó públicamente el Archivo Gonzalo Díaz, un proyecto en el que trabajó durante dos años junto a un equipo de investigadoras. En el discurso que dio ese día, habló de cómo este trabajo lo había enfrentado a “caer por los abismos de la memoria”.

Esa memoria artística tiene hitos que hoy resultan ineludibles. Uno de los más emblemáticos es “Historia sentimental de la pintura chilena”, exhibida en 1982 en Galería Sur por invitación de Nelly Richard. En la obra con la que hoy se recuerda su “irrupción en la escena”, Díaz utiliza fotocopias, stencil, spray y procedimientos gráficos diversos para situar como figura central a la mujer del envase de detergente Klenzo, una imagen doméstica y popular convertida en dispositivo crítico.

La figura reaparece en “Marcación del Territorio” (1987), serie que el propio Gonzalo Díaz definió como una de las “más profundamente políticas” de su producción. Construida desde la repetición y el cruce entre imagen y texto, propone una reflexión sobre el poder y la memoria. En un reseña de la época, el teórico Milan Ivelic escribió:

“Gonzalo Díaz es demasiado inquieto para dejarse llevar por la rutina artística y caer en lugares comunes. Su desasosiego frente a las convenciones artísticas y a los comportamientos reiterativos, lo impelen al examen riguroso del lenguaje del arte unido a la observación crítica de la realidad nacional. No va por el aplauso o la venta (no como fines prioritarios, según creo). Le interesa develar otra historia (de la pintura chilena y del país), distinta a la que nos han contado”.

En 2003, Gonzalo Díaz recibió el Premio Nacional de Artes Plásticas, un reconocimiento que consolidó una trayectoria marcada por la persistencia crítica y la experimentación formal. En ese contexto, el propio artista advertía: “el Premio Nacional es un reconocimiento, pero también una lápida”.

A esas alturas su trabajo circulaba por importantes exposiciones y bienales internacionales, como São Paulo, La Habana, Venecia, Sídney, documenta de Kassel o el Museo Reina Sofía, al mismo tiempo que desarrollaba en Chile un cuerpo de obra que tensionó permanentemente los límites. Instalaciones, intervenciones site-specific y el uso del neón, el texto y el archivo ampliaron su campo de acción, sin abandonar nunca la pintura como eje central de su práctica.

La partida de Gonzalo Díaz deja un vacío, pero también un legado activo: obras, textos, documentos y generaciones de artistas formados en la exigencia.

Esta columna fue parte del Boletín DiCREA. Inscríbete aquí para recibirla cada viernes.















Музыкальные новости






















СМИ24.net — правдивые новости, непрерывно 24/7 на русском языке с ежеминутным обновлением *