La Infanta Elena cumple 62 años y repasamos la evolución de su estilo más clásico y atemporal
El estilo de la infanta Elena es tan reconocible como atemporal, de ahí que no hayamos podido perder la oportunidad de aprovechar el 62 cumpleaños de la hermana mayor del rey Felipe VI para analizar algunos de los estilismos que han marcado el armario de la royal en este 2025.
Desde los sombreros como accesorio fetiche, sobre todo en los meses de invierno, pasando por las prendas funcionales y las faldas midi en actos institucionales. El vestidor de la Infanta Elena nos ha regalado más de un momentazo de estilo a lo largo de este año, y a continuación vamos a analizar todos y cada uno de ellos. ¿Nos acompañas?
Los mejores looks de la Infanta Elena en 2025
En su 62 cumpleaños, la Infanta Elena se consolida como una fuente de inspiración para mujeres +60 que apuestan por elecciones estilísticas clásicas, accesibles y bien pensadas. Su estilo huye de artificios y encuentra su fuerza en la repetición consciente de fórmulas que funcionan: colores favorecedores, siluetas cómodas y accesorios con carácter. Analizamos, uno a uno, los looks más representativos de este año.
Sombrero fedora y chaqueta de cuadros
El sombrero sigue siendo uno de sus grandes sellos personales. En este look, la Infanta lo combina con una chaqueta de cuadros en tonos neutros, pantalón fluido y botines de tacón cómodo. Una fórmula muy británica, práctica y perfecta para el día a día urbano, donde el estilismo suma puntos por coherencia y funcionalidad.
Traje de terciopelo marrón
El terciopelo aparece como uno de sus tejidos predilectos para citas más especiales. Aquí lo lleva en clave monocromática, con chaqueta estructurada y pantalón recto. El resultado es elegante, sobrio y muy favorecedor, demostrando que los tejidos nobles siguen siendo un acierto seguro a cualquier edad.
Chaqueta blanca y falda midi plisada
Uno de sus looks más luminosos del año. La chaqueta blanca, de corte clásico, se combina con una falda midi plisada en azul marino, creando un estilismo institucional impecable. Es un ejemplo perfecto de cómo jugar con el contraste sin perder formalidad, ideal para actos oficiales o celebraciones de tarde.
Blazer naranja y falda floral midi
Sí, la Infanta también se permite licencias cromáticas cuando el contexto lo pide. En este caso, el blazer naranja aporta vitalidad y moderniza una falda midi floral de aire romántico. Una combinación que demuestra que el color no está reñido con la elegancia y que, bien dosificado, puede rejuvenecer cualquier estilismo.
Traje beige de sastrería clásica
La sastrería es uno de los pilares de su armario. Este traje beige, de líneas limpias y corte tradicional, confirma su predilección por prendas versátiles que funcionan tanto juntas como por separado. Un conjunto muy representativo de su estilo: discreto, favorecedor y atemporal.
Chaqueta negra estructurada y pantalón fluido estampado
Aquí la Infanta juega con volúmenes y texturas. La chaqueta negra, impecable y bien armada, contrasta con un pantalón fluido de estampado artístico. Una combinación más contemporánea que demuestra que su estilo también evoluciona sin perder identidad.
Traje naranja y complementos clásicos
El naranja vuelve a aparecer como uno de sus colores fetiche. En esta ocasión, en formato traje completo, acompañado de complementos clásicos y joyería discreta. Un estilismo potente, seguro y muy reconocible, que refleja confianza y carácter.
Blazer roja, camiseta blanca y bolso de rafia
Uno de los looks más casuales y accesibles del año. La blazer roja eleva una base sencilla formada por camiseta blanca y pantalón oscuro, mientras que el bolso de rafia aporta un guiño más relajado. Un ejemplo perfecto de cómo adaptar el estilo clásico a contextos informales sin perder elegancia.
El estilo como legado silencioso
A los 62 años, la infanta Elena demuestra que el verdadero estilo no necesita reinventarse constantemente. El suyo se construye a base de coherencia, prendas bien elegidas y una seguridad que no entiende de tendencias efímeras. Una elegancia tranquila, reconocible y profundamente inspiradora para mujeres que saben que vestirse bien no va de llamar la atención, sino de sentirse fiel a una misma.
