El Ejército del Aire activa un relevo estratégico en Canarias que cambia la vigilancia aérea
El Ejército del Aire y del Espacio ha confirmado la sustitución del radar RAT-31 Alenia desplegado en Canarias por un sistema de nueva generación desarrollado por la industria nacional. La actuación afecta directamente a la red de vigilancia aérea que protege el archipiélago y se coordina con los estándares de defensa aérea aliados establecidos por la Organización del Tratado del Atlántico Norte.
Este relevo tecnológico se ejecuta en el Escuadrón de Vigilancia Aérea número 22, unidad responsable de la detección, seguimiento e identificación de aeronaves en uno de los espacios aéreos más sensibles del territorio español. La ubicación de Canarias, próxima a rutas aéreas y marítimas intercontinentales, convierte a este enclave en un punto crítico para la seguridad nacional.
El sistema que entra en servicio es el radar Lanza 3D Long Range Radar, conocido como Lanza LRR, diseñado y fabricado por la empresa española Indra. Su llegada marca el inicio del reemplazo progresivo de los radares RAT-31 y otros sensores de largo alcance que han prestado servicio durante años dentro del Sistema de Mando y Control Aéreo.
Un salto tecnológico en la vigilancia aérea
El radar Lanza LRR está concebido para operar como sensor primario tridimensional de largo alcance. A diferencia de los sistemas anteriores, ofrece mayor precisión en la detección de altura, distancia y rumbo, incluso frente a aeronaves con baja firma radar o que operan a gran altitud.
Capacidades operativas del nuevo radar
Entre las principales mejoras que aporta este sistema destacan:
- Alcance superior para la detección temprana de aeronaves.
- Mayor resistencia a interferencias electrónicas.
- Integración plena con redes de defensa aérea aliadas.
- Capacidad de operación continua en entornos climáticos exigentes.
Estas características permiten reforzar la vigilancia permanente del espacio aéreo canario y mejorar la capacidad de reacción ante cualquier incursión no identificada, tanto civil como militar.
El papel estratégico del EVA número 22
El Escuadrón de Vigilancia Aérea número 22 depende orgánicamente del Mando Aéreo de Combate y constituye uno de los pilares del sistema de defensa aérea en el Atlántico. Desde sus instalaciones se monitoriza de forma constante el tráfico aéreo que cruza entre Europa, África y América.
Canarias como enclave geopolítico
La posición geográfica del archipiélago confiere a este radar un valor añadido. No solo protege el espacio aéreo nacional, sino que contribuye a la seguridad colectiva en una zona de tránsito estratégico para operaciones civiles y militares internacionales.
La sustitución del RAT-31 por el Lanza LRR permite aumentar la fiabilidad del sistema y reducir los costes de mantenimiento asociados a equipos veteranos, al tiempo que se incrementa la interoperabilidad con otros sensores desplegados en la península.
Avance del programa iniciado en 2024
El primer radar Lanza 3D LRR fue recibido por el Ejército del Aire en octubre de 2024, dando inicio a un programa de renovación escalonado. Desde entonces, los trabajos de instalación, calibración y puesta en servicio han avanzado de forma progresiva.
En julio de 2025 se confirmaron nuevos hitos en la implantación de estos sistemas, evidenciando que el despliegue se encuentra en fase activa y coordinada. El objetivo es sustituir progresivamente los radares más antiguos sin afectar a la cobertura operativa.
Modernización paralela en otros escuadrones
La renovación no se limita a Canarias. El Escuadrón de Vigilancia Aérea número 9, con base en Granada, ha completado la modernización de su radar Lanza 3D, acumulando más de 190.000 horas de operación y cumpliendo plenamente con los requisitos de la OTAN y de la aviación civil.
Este proceso garantiza una vigilancia aérea continua y fiable, capaz de diferenciar y gestionar tanto el tráfico civil como posibles amenazas militares, reforzando la seguridad del espacio aéreo nacional en su conjunto.
Una red de defensa aérea preparada para el futuro
La sustitución del radar RAT-31 Alenia por el Lanza LRR en Canarias representa un paso decisivo en la transformación tecnológica del Ejército del Aire y del Espacio. La apuesta por sistemas desarrollados por la industria española refuerza la autonomía estratégica y consolida capacidades clave en el ámbito de la defensa.
Con la incorporación progresiva de estos radares en distintos escuadrones y la modernización de los sistemas existentes, España asegura una red de vigilancia aérea más robusta, interoperable y adaptada a los desafíos actuales y futuros, con Canarias como uno de sus ejes fundamentales.
