La
Navidad obliga cada año a las cadenas de televisión a replantear sus parrillas, adaptándose a unos hábitos de consumo muy distintos a los habituales. Fechas como
Nochebuena, Navidad o los días previos a fin de año provocan la pausa de muchos formatos diarios y la apuesta por contenidos especiales o estrategias excepcionales para mantener la
atención del público.Seguir leyendo...