Un día las redes ardieron un día por una noticia que decía que
Draymond Green había agarrado del cuello a su entrenador,
Steve Kerr, en el contexto de una serie de episodios violentos que llevaron al interior de los Warriors a ser suspendido y someterse a terapia tras un pisotón a Domantas Sabonis, un agarrón del cuello a Rudy Gobert y un bofetón a Jusuf Nurkic.
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