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Girona no quiere que el mercado de invierno sea una carrera de última hora, tal y como le sucedió en verano. La urgencia clasificatoria y el deseo de provocar un cambio real de tendencia han llevado al club a trazar una hoja de ruta clara para este inicio de
2026, con la intención de cerrar operaciones lo antes posible y dotar al equipo de refuerzos con impacto inmediato. La dirección deportiva trabaja con la convicción de que esperar a finales de enero ya no es una opción, aunque volverá a ser el mercado quien decida si acompañar o no en los deseos 'gironins'.
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