El Banco de España avisa sobre estas monedas: así puedes saber si dejarán de circular
El Banco de España ha precisado el procedimiento por el que determinadas monedas de euro dejan de circular en España. La medida no implica la desaparición de ningún valor facial concreto, sino la retirada de piezas que no cumplen los requisitos técnicos exigidos para seguir siendo dinero de curso legal.
Este control se realiza de forma continuada y afecta tanto a monedas deterioradas como a falsificaciones detectadas en los canales habituales de distribución de efectivo. El objetivo es garantizar la seguridad, la fiabilidad y la calidad del dinero que circula.
Qué monedas deja de aceptar el Banco de España
El organismo distingue dos grandes grupos de monedas que salen del circuito:
- Monedas auténticas que presentan fallas o defectos visibles.
- Monedas que, tras el análisis técnico, se confirman como falsas.
En el primer caso se incluyen piezas con daños claros en el anverso o en el reverso, como deformaciones, cortes, irregularidades en el relieve o alteraciones provocadas por el uso, la manipulación o causas externas. Estas monedas pierden su condición de efectivo válido.
Las monedas falsas, por su parte, se retiran de inmediato del sistema sin posibilidad de reutilización, al no tener curso legal ni valor monetario reconocido.
Cómo se detectan las monedas problemáticas
La evaluación no la realiza directamente el ciudadano. El proceso se canaliza a través de las entidades que gestionan efectivo y conceden acceso al crédito, que remiten las monedas sospechosas al Banco de España.
Allí se someten a un análisis técnico para verificar su autenticidad y su estado. Solo tras esta revisión se determina el destino final de cada pieza.
Qué ocurre con las monedas retiradas
Una vez examinadas, cada moneda sigue un recorrido diferente según el resultado del análisis:
- Las monedas falsas se destruyen de forma inmediata.
- Las monedas auténticas con fallas pasan a un proceso de desmonetización.
La desmonetización implica que la moneda deja oficialmente de formar parte del efectivo en circulación, aunque su material no se desperdicia.
Según el procedimiento oficial, la Dirección General del Tesoro y Política Financiera utiliza los metales recuperados para la acuñación de nuevas monedas. De este modo, el valor material se reintegra al sistema.
En el caso de piezas no válidas o falsificaciones, está prevista su venta en subasta, y el importe obtenido se ingresa en el Tesoro Público, cerrando así el ciclo administrativo.
Qué debe hacer un ciudadano si tiene una moneda dudosa
Para quienes conservan monedas en casa o detectan alguna pieza extraña en el cambio diario, el Banco de España recomienda un enfoque sencillo:
- Revisar si la moneda presenta defectos visibles en cualquiera de sus caras.
- No intentar alterarla ni retirarla por cuenta propia del circuito.
- Permitir que las entidades financieras canalicen su revisión a través del sistema oficial.
El ciudadano no pierde su dinero por identificar una moneda con problemas. El sistema está diseñado para retirar lo que no cumple los estándares y reciclar su valor cuando corresponde.
Por qué este control es clave para el efectivo
La retirada selectiva de monedas garantiza que el efectivo en circulación sea seguro y homogéneo. Evita fraudes, reduce errores en pagos y mantiene la confianza en el sistema monetario.
El Banco de España recuerda que este proceso es habitual y permanente, y que no afecta al uso cotidiano de las monedas válidas. Solo las piezas que no superan el control técnico quedan fuera, reforzando así la calidad del dinero que usamos a diario.
