El TEAR recibe a los infantes de Marina tras meses clave en el flanco este de Europa
El regreso del contingente español desplegado en Rumanía supone un nuevo hito operativo para el Tercio de Armada (TEAR), una de las grandes unidades de referencia de la Infantería de Marina española. Durante seis meses, los militares han formado parte del dispositivo avanzado de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, reforzando la presencia aliada en el flanco oriental de Europa.
La recepción oficial se celebró en el patio General Marqués del Quartel de San Carlos-Batallones de Marina, en San Fernando. Allí se desarrolló el acto de disolución del segundo contingente de la Fuerza de Infantería de Marina para Rumanía, conocido como FIMAR R-II, que ha estado integrado en el Battle Group de las fuerzas terrestres avanzadas de la OTAN.
Un despliegue en un entorno estratégico clave
El contingente español ha operado en un escenario marcado por la necesidad de reforzar la disuasión y la defensa colectiva en Europa del Este. La presencia aliada en Rumanía forma parte de la estrategia de la OTAN para garantizar la seguridad de sus Estados miembros y mantener la estabilidad regional en un contexto de tensión internacional.
La FIMAR R-II ha estado compuesta por 206 efectivos, estructurados sobre la base de la 1ª Compañía del Primer Batallón de Desembarco, a la que se sumaron unidades de combate y apoyo pertenecientes a la Brigada de Infantería de Marina-Tercio de Armada. Esta configuración permitió al contingente actuar con autonomía y capacidad de respuesta ante distintos escenarios operativos.
Adiestramiento conjunto con fuerzas aliadas
Durante su estancia en Rumanía, los infantes de Marina españoles participaron en numerosos ejercicios multinacionales junto a fuerzas aliadas. Estas actividades estuvieron orientadas a mejorar la interoperabilidad, la coordinación táctica y la capacidad de respuesta conjunta ante posibles amenazas.
El adiestramiento incluyó maniobras en condiciones exigentes, como ejercicios en zonas de alta montaña en la cordillera de los Cárpatos, donde el contingente español puso a prueba su capacidad de adaptación a entornos extremos. La experiencia adquirida refuerza el nivel de preparación de la Infantería de Marina para operaciones futuras en escenarios complejos.
El acto militar de cierre en San Fernando
El acto de disolución del contingente estuvo presidido por el general de brigada José María Sanz Alisedo, comandante del Tercio de Armada. Durante la ceremonia, el general pasó revista a la fuerza y subrayó la importancia del trabajo realizado durante el despliegue.
Uno de los momentos más significativos fue la lectura del historial de la fuerza expedicionaria, en la que se repasó la organización, las misiones desarrolladas y los objetivos alcanzados durante los seis meses de presencia en territorio rumano. Este repaso sirvió para dejar constancia formal del esfuerzo realizado por el contingente.
Entrega del banderín y valores del cuerpo
El comandante de la FIMAR R-II, el comandante de Infantería de Marina Rafael Mena, hizo entrega del banderín de la unidad a la Sala Histórica del Tercio de Armada. Este gesto simboliza el cierre del despliegue y la incorporación de la misión a la memoria colectiva de la unidad.
Durante la ceremonia, los infantes recitaron el primer mandamiento del Decálogo del Infante de Marina, reafirmando su compromiso con los valores tradicionales del cuerpo. La interpretación de la Marcha Heroica, himno de la Infantería de Marina, y el posterior desfile pusieron el broche final a un acto marcado por la solemnidad militar.
Compromiso de España con la seguridad colectiva
El despliegue de la FIMAR R-II en Rumanía se enmarca en el compromiso de España con la seguridad colectiva y la defensa de los aliados de la OTAN. La participación española en estos Battle Groups avanzados refuerza la credibilidad de la Alianza y demuestra la capacidad de las Fuerzas Armadas españolas para integrarse en estructuras multinacionales.
Además del componente estrictamente militar, la misión ha tenido un importante valor diplomático y estratégico, consolidando las relaciones con los países aliados y proyectando la imagen de España como un socio fiable y comprometido con la estabilidad europea.
Impacto operativo y proyección futura
La experiencia adquirida por los infantes de Marina durante este despliegue se incorporará a los programas de instrucción y adiestramiento del TEAR. Las lecciones aprendidas en materia de interoperabilidad, logística y operaciones en entornos exigentes contribuirán a mejorar la preparación de futuras rotaciones.
Con el regreso de los 206 efectivos a San Fernando, el Tercio de Armada cierra una misión que refuerza su papel como unidad clave dentro de las Fuerzas Armadas españolas y subraya, una vez más, el compromiso del TEAR con la defensa de España y la seguridad internacional en el marco de la OTAN.
