Sebastián Ramírez, abogado laboralista: "Si no fichas, te van a despedir"
El control horario de las empresas en España ha sufrido cambios en los últimos meses. Se trata de una forma de registrar la actividad empresarial del trabajador dentro de una empresa con el objetivo de poder verificar que todo se desarrolle conforme a la legalidad, los principios de competencia leal y la protección de los intereses generales.
A través de distintos mecanismos de supervisión y control, el Estado busca asegurar el cumplimiento de las normas laborales. Y es que no se trata de un mero trámite administrativo. El fichaje se presenta como una pieza muy importante dentro de la relación entre empleado y empresa.
Tanto es así que se trata de una obligación que muchos desconocen. Ante las dudas que existen sobre este tema, el abogado laboralista Sebastián Ramírez ha salido a explicar cuál es la normativa que rige este tema.
La obligación de fichar siempre
Según explica el abogado Sebastián Ramírez, el error más frecuente es pensar que el registro horario es un derecho del trabajador. Lo cierto es que además de constituir un derecho, también supone una obligación para el empleado. Del mismo modo que el empresario está obligado a cumplir y respetar aspectos como el pago de las horas extra, el trabajador tiene el deber de registrar su jornada.
En caso contrario, el empleado puede incurrir en una serie de consecuencias legales. Si un empleado decide no fichar, la empresa tiene la potestad de llegar al despido.
Por ello, el abogado insiste en que hay que tener especial cuidado con este tema. "Si no fichas, te van a despedir y además con cero euros", advierte Ramírez. La falta de registro horario puede desembocar en un despido disciplinario, una de las modalidades más severas dentro del ámbito laboral, donde el trabajador no solo pierde su puesto de trabajo, sino también cualquier derecho a indemnización.
No hay posibilidad de reclamación
Además de ser una obligación, el control horario permite al empleado poder realizar cualquier reclamación. En caso de haber realizado horas extra, si el ciudadano no registra a la entrada y salida, no hay prueba ninguna de ello.
Y es que el control de la jornada es una herramienta de protección básica para el empleado. Sin ella, cualquier intento de demostrar cualquier argumento, ya sean horas extra, jornadas excesivas o incumplimientos por parte de la empresa queda anulado.
Las multas para los empresarios
Sin embargo, las consecuencias de actuar de manera incorrecta respecto a este tema no solo afectan al trabajador. La empresa también tiene una serie de represalias por incumplir con esta obligación. El letrado aclara que si el empresario no cumple con el registro horario, puede enfrentarse a sanciones económicas relevantes.
Tal y como declara, las multas pueden alcanzar los 7.500 euros. Esto implica que el sistema de control horario no es una imposición, sino una obligación legal que compromete a ambas partes de la relación laboral.
Uno de cada tres españoles confiesa que su empresa no sigue un registro horario de su jornada
La productividad es una de las cosas más medidas por las empresas a día de hoy, pero no todas las empresas llevan un control estricto sobre las horas que trabajan sus empleados. De hecho, uno de cada tres españoles confiesa que en su compañía no existe un registro de su jornada.
Así lo revelan los últimos datos publicados por la plataforma InfoJobs de su estudio sobre productividad y horas trabajadas. En contraposición, el 70% de los empleados declara que su empresa cuenta con algún sistema de control horario, 3 puntos porcentuales menos que en la consulta anterior.
Este descenso viene provocado por los cambios que se están experimentando en esta materia. Próximamente, se aprobará la obligatoriedad del registro digital, y también por la restricción de los métodos de control biométricos, limitados para garantizar el cumplimiento de la Ley Orgánica de Protección de Datos.
Así, un 58% de los trabajadores españoles que sí cuentan con un registro de sus jornadas ya lo hace mediante sistemas digitales. Además, entre los trabajadores que indican que no tienen control de su jornada y los que no llevan un registro digital, hay un 42% de los mismos que no tienen un acceso digital de sus horas trabajadas, lo que sitúa a 2 de cada 5 trabajadores fuera de la citada regulación de obligatoriedad de registro digital.
