El campo español lleva años conviviendo con un escenario cada vez más incierto. Sequías prolongadas, episodios de lluvias extremas, heladas fuera de temporada o la amenaza constante de
enfermedades animales -como la reciente peste porcina africana- han convertido la gestión del riesgo en una pieza clave para la supervivencia de muchas
explotaciones agrarias. Seguir leyendo...