Canarias entra en el radar estratégico de la Armada con una maniobra poco habitual
La Armada Española ha ejecutado en Canarias un ejercicio de Operaciones de Interdicción Marítima diseñado para reforzar el control sobre el tráfico ilícito por mar. La maniobra, desarrollada el 10 de diciembre en Las Palmas de Gran Canaria, se enmarca en los protocolos que permiten actuar tanto en aguas nacionales como internacionales, de acuerdo con el derecho marítimo vigente.
El adiestramiento estuvo liderado por un Equipo Operativo de Seguridad de la Unidad de Seguridad de Canarias, una de las estructuras especializadas en protección naval en el Atlántico. El escenario elegido fue un buque mercante real, el carguero de bandera portuguesa Katharina, que colaboró activamente en el ejercicio.
Un buque mercante real como escenario operativo
El Katharina permaneció atracado en el Puerto de la Luz, lo que permitió simular con precisión una operación sobre un barco sospechoso de transportar carga prohibida sin alterar el tráfico portuario. Este planteamiento aportó un nivel de realismo clave para evaluar la coordinación, los tiempos de actuación y la seguridad de todas las partes implicadas.
La operación reprodujo todas las fases habituales de una interdicción marítima: aproximación, abordaje, aseguramiento del buque y registro integral. El asalto se llevó a cabo desde una embarcación militar, aplicando técnicas específicas para entornos portuarios y buques de gran tonelaje.
Procedimientos de abordaje y control
Durante el ejercicio, el personal desplegado ejecutó maniobras de acceso controlado, aseguramiento de zonas críticas y verificación de la tripulación. La colaboración del personal civil del mercante permitió entrenar escenarios completos, incluidos espacios confinados y áreas técnicas del barco.
Verificación legal y control documental
Uno de los ejes centrales del ejercicio fue la comprobación de la documentación administrativa y legal del buque. El equipo de la Armada revisó certificados de arqueo, manifiestos de carga, documentación sanitaria y el cumplimiento del convenio MARPOL sobre prevención de la contaminación marítima, marco regulador accesible a través de la Organización Marítima Internacional.
Estas verificaciones constituyen una de las primeras barreras frente al tráfico ilícito de mercancías, armas, drogas o personas. Detectar incoherencias documentales es, en muchos casos, el primer indicio de actividades ilegales en la mar.
Una misión crítica para la seguridad marítima
Las Operaciones de Interdicción Marítima permiten ejercer la autoridad del Estado más allá de las aguas territoriales cuando concurren los supuestos legales. Su correcta ejecución exige precisión, conocimiento jurídico y una preparación técnica constante.
El papel de los Equipos Operativos de Seguridad
Los Equipos Operativos de Seguridad están integrados por personal de Infantería de Marina y mantienen un programa de adiestramiento continuo. Su preparación incluye técnicas de abordaje, registro de espacios confinados, defensa personal, cacheo de tripulantes y atención sanitaria básica en situaciones de riesgo.
Estas capacidades resultan determinantes en escenarios de elevada complejidad, donde la rapidez de actuación y el control de la situación condicionan tanto la seguridad de la dotación como el éxito de la misión.
Coordinación con los Trozos de Visita y Registro
En los buques de la Armada, los Trozos de Visita y Registro actúan como equipos especializados en inspección marítima. Cuando se integran con los Equipos Operativos de Seguridad, se configura una estructura operativa capaz de abordar y controlar buques en distintos niveles de amenaza.
Esta combinación permite actuar con flexibilidad, desde operaciones de baja intensidad hasta escenarios de mayor riesgo, incluidos aquellos desarrollados en aguas internacionales.
Marco legal internacional de la interdicción marítima
Las interdicciones marítimas están amparadas por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, firmada en Montego Bay en 1982 y ratificada por España. Este tratado define los derechos y obligaciones de los Estados en los distintos espacios marítimos.
Además, estas operaciones se apoyan en los convenios de Derecho Internacional Humanitario, garantizando que las actuaciones se desarrollen con pleno respeto a la legalidad y a la seguridad de las tripulaciones civiles.
Canarias, enclave estratégico en el Atlántico
La elección de Canarias para este tipo de ejercicios responde a su valor geoestratégico. El archipiélago se sitúa en un cruce de rutas marítimas entre Europa, África y América, lo que convierte a sus puertos en puntos clave para el control del tráfico naval.
Con esta maniobra, la Armada Española refuerza su presencia y su capacidad de respuesta en una de las zonas más sensibles del entorno marítimo internacional, consolidando su papel en la protección de los intereses nacionales y en la seguridad colectiva del Atlántico.
