Tres de cada diez plazas para ser director o directora en un centro educativo de la provincia han vuelto a quedar desiertas. De 59 vacantes que había en los colegios e institutos alicantinos para el próximo curso, la Conselleria de Educación ha recibido 40 candidatos. Las reticencias de los docentes para asumir la gestión de las instalaciones educativas vuelve a ser una realidad, en gran medida, por la elevada burocracia que tienen que asumir, pero también porque desde septiembre los directores lo tienen más difícil para que otros profesionales les sustituyan en las aulas.