Álex Sala dio por finalizado ayer el 2025 con el Lecce italiano con una derrota destacada ante el Como (0-3). Con este nuevo tropiezo, el conjunto 'giallarosso' se encuentra en la zona baja de la Serie A en la decimosexta plaza, una posición que les hace estar a cuatro puntos del descenso. Además del pobre resultado, el ex mediocentro blanquiverde finaliza un año de luces y sombras en su carrera futbolística, donde ha pasado de brillar en El Arcángel a estar condenado al ostracismo en el Via del Mare. Junto a Isma Ruiz, Sala era el jugador que era capaz de dar una marcha más al juego cordobesista. Una lucidez que estaba siempre acompaña de una creatividad y una picardía únicas en Segunda División y motivó al Córdoba a ser uno de los equipos más peligrosos de la competición. Con este cartel de estrella en la categoría de plata del fútbol español, el Lecce abonó un traspaso cercano a los dos millones de euros para hacerse con los servicios del catalán -aunque un alto porcentaje fue a parar al Girona-. A pesar del duro adiós, las arcas del club blanquiverde recibieron un gran impulso con un fichaje del que también guardan un porcentaje cercano al 40% por una futura venta del club italiano. Con todos los flecos cerrados, ahora Álex Sala tuvo que emprender un largo viaje para adaptarse a la Serie A. Sin duda, era una travesía ambiciosa el dar los primeros pasos en el calcio italiano, pero esta ilusión se ha tornado en una contundente decepción. Aunque comenzó siendo titular en las derrotas ante el Atalanta (4-1) y el Cagliari (1-2), la escuadra 'giallarossa' decidió no contar con sus prestaciones para los siguientes encuentros del primer tramo de la temporada. Con un total de trece convocatorias, Sala ha tenido que ver diez partidos desde el banquillo , un periodo de tiempo en el que solo ha sumado treinta minutos repartidos entre los duelos ante Udinese, Cremonese y el ya nombrado duelo ante el Como, donde dispuso de diez minutos de juego. Con un rol terciario asignado por su técnico Eusebio Di Francesco , ahora Sala se encuentra en una encrucijada palpable. Según las reglas FIFA sobre los traspasos, los jugadores solo pueden disputar partidos oficiales con dos clubes en una misma campaña . En el caso del ex blanquiverde, lo hizo ante el Sporting en la primera jornada con el Córdoba, además de los correspondientes partidos con el Lecce. Por ello, un tercer movimiento, aunque sea en forma de cesión, no está contemplado en la normativa vigente en caso de jugar partidos oficiales. Además, hay que recordar que la entidad italiana apostó fuertemente por él al otorgarle un contrato de tres temporadas, con la posibilidad de extenderlo por dos cursos más. Aunque la vinculación es extensa, ya son varios equipos de Primera División de la liga española que ya han preguntado por su situación. Ya en el pasado verano, el Alavés se interesó por sus servicios. Respecto a las dos temporadas que disputó en el Córdoba, el mediocentro fue clave en el ascenso a Segunda División del club blanquiverde tras llegar cedido por el Girona. En treinta y tres partidos, Sala anotó dos goles y seis asistencias , cifras que fueron argumento suficiente para que la directiva ribereña se hiciese con la totalidad de sus derechos federativos . A pesar de no tener experiencia en el fútbol profesional , el catalán se sacudió esta presión al destacar con cinco goles y cinco asistencias en treinta y ocho partidos. Aunque no esté siendo un proceso de adaptación liviano, ahora Álex Sala deberá empezar el 2026 con energías renovadas . Con un Lecce que no termina de carburar en la Serie A, no sería descabellado que Eusebio Di Francesco apueste por el catalán para cambiar el rumbo de su equipo.