Cinco trucos para elegir las mejores uvas para Nochevieja: así se deben conservar y presentar, según un frutero
Nochevieja está a la vuelta de la esquina y los nervios empiezan a apoderarse de muchos españoles que esperan hasta el último minuto. La tradición marca que hay que comer 12 uvas, una por cada campanada, para dar la bienvenida al año nuevo. La gran mayoría de españoles, salvo los que usen una alternativa, las tendrán en la mesa cuando el 31 de diciembre llegue a su fin, pero muchos todavía no las tienen en su casa.
Mientras que algunos son previsores, otros esperan hasta el final por falta de tiempo, espacio o simplemente dejadez. Cada vez queda menos tiempo por delante y las dudas van aumentando. Todo el mundo quiere las mejores para su familia, pero no siempre se sabe las que son ideales. La clave para averiguarlo es recurrir a los expertos, que conocen mucho más la materia. Consumer, que cuenta con fruteros y pertenece a la Fundación Eroski, elaboró una serie de recomendaciones para los usuarios.
Esta es la clave para elegir las mejores uvas para las campanadas
Muchas veces uno no se considera experto y cree que no está en sus manos seleccionar las mejores uvas. Sin embargo, siguiendo unos consejos básicos, la selección de las uvas de fin puede ser aumentada su calidad considerablemente. Simplemente hay que seguir cinco principios básicos y son los siguientes:
- Seleccionar los racimos prietos.
- Buscar que las uvas sean del mismo tamaño o al menos de un tamaño similar entre sí.
- Comprar las uvas de tamaño mediano: Esto es importante puesto que las pequeñas todavía no se han desarrollado y las grandes tienen exceso de agua, son un poco más insípidas y más difíciles de comer en tan poco tiempo.
- Elegir racimos con cierta madurez: De esta forma las uvas tendrán más sabor.
- Escoger los granos de uvas que estén cubiertos de un color blanquecino en su piel: Esto es garantía de frescura, gran sabor y una correcta maduración.
Así se deben conservar las uvas
Una vez compradas, las uvas necesitan algunos cuidados básicos para mantenerse en buen estado hasta el momento de consumirlas. Aunque muchos españoles las dejan a temperatura ambiente, lo más recomendable es conservarlas en un lugar fresco, preferiblemente en la nevera. El frigorífico permite alargar su vida útil siempre que se guarden correctamente, evitando la humedad excesiva que puede estropearlas antes de tiempo.
La mejor forma de almacenarlas es envolver los racimos
en plástico con ventilación, de modo que puedan respirar y no acumulen
condensación. Para ello, es suficiente utilizar papel film perforado o bolsas
con pequeños orificios y colocarlas sin lavar en la zona central del
frigorífico, donde la temperatura es más estable. En estas condiciones, las
uvas pueden conservarse en buen estado hasta siete días sin perder firmeza ni
sabor.
Cómo comer las uvas
Si existe la posibilidad de conocer el momento exacto
de su recolección, el consumo ideal debería realizarse entre las 24 y 48 horas
posteriores, ya que es cuando alcanzan su punto óptimo de dulzor y sabor. A
partir de ahí, aunque siguen siendo aptas, comienzan a perder algunas de sus
cualidades organolépticas.
En cuanto a la forma de consumirlas, no tienen demasiados secretos. Basta con lavarlas justo antes de comerlas y escurrirlas bien. Pelarlas o no queda a elección de cada persona, ya que la piel no afecta negativamente al sabor, aunque sí a la textura. Para su presentación, las opciones son variadas y se adaptan a cualquier tipo de celebración: desde un sencillo bol individual hasta copas de cava, brochetas o bolsitas con las doce uvas preparadas para las campanadas, una alternativa cada vez más común en muchas casas españolas.
Un dietista también advierte
Otro especialista como Fran Susín también explica el tipo de uva que se debe comer. Cada vez es más habitual encontrar en supermercados las raciones preparadas más allá de racimos sueltos. Este dietista tiene claro que la clave es evitar aquellas que tienen azúcar, es decir, las que vienen más preparadas. Recomienda decantarse por aquellas a granel o simplemente naturales y sentencia: "Si vais a un mercado van a estar mucho mejor".
