El accidente que más ocurre en Nochevieja: no es de tráfico y afecta a decenas de españoles cada año
Cuando llega la Nochevieja, la atención suele centrarse en los brindis, los fuegos artificiales y la celebración de la llegada del año nuevo. Sin embargo, hay un riesgo que ocurre cada año en muchos hogares españoles y que pasa desapercibido, el atragantamiento al comer las tradicionales doce uvas al compás de las campanadas.
La tradición con riesgo
La costumbre de ingerir una uva por cada campanada de medianoche está muy arraigada en España y en otros países hispanohablantes.
Aunque es un gesto simbólico de buena suerte, la rapidez con la que se consume cada fruto puede generar obstrucción de las vías respiratorias, especialmente entre niños pequeños, personas mayores o quienes tienen dificultades para tragar.
La combinación de prisa, distracciones por la música o el bullicio, y la ingestión de uvas enteras aumenta la posibilidad de que alguna quede atrapada en la garganta, provocando desde momentos de tos y ahogo hasta situaciones de urgencia médica.
Las cifras detrás del peligro
Aunque no existen estadísticas exactas de Nochevieja, los expertos señalan que los casos de atragantamiento por alimentos se concentran notablemente durante las celebraciones.
El riesgo no se limita a la mortalidad. Muchos incidentes requieren atención médica inmediata y técnicas de primeros auxilios, como la maniobra de Heimlich, para evitar consecuencias más serias.
Los corchos de bebidas espumosas
Además de las uvas, los corchos de champán o cava representan otro riesgo frecuente durante la Nochevieja.
La presión interna de estas botellas hace que los corchos salgan disparados con fuerza, pudiendo provocar lesiones en los ojos o en la cara si no se abren con cuidado. Aunque no ocurren todos los años, este tipo de accidentes puede dejar secuelas permanentes.
Medidas de prevención
Para reducir estos riesgos durante la celebración, los especialistas recomiendan:
- Cortar o preparar las uvas de forma segura, sobre todo para niños y personas mayores.
- Masticar despacio y prestar atención al comer, evitando hablar mientras se ingiere cada uva.
- Abrir botellas de bebidas espumosas con cuidado, asegurándose de que el corcho no apunte hacia personas u objetos.
- Conocer técnicas básicas de primeros auxilios ante atragantamientos.
Celebrar con seguridad
Aunque muchas personas relacionan la Nochevieja con la diversión y la celebración, los accidentes domésticos como el atragantamiento con uvas o las lesiones por corchos son los más frecuentes y prevenibles.
Adoptar precauciones simples puede garantizar que la entrada del año nuevo sea memorable por la alegría y no por una urgencia médica.
