Alteraciones cognitivas por consumir videos cortos en redes
Vivimos en una época donde nos mueve lo inmediato. La información instantánea, la búsqueda de respuestas rápidas, conexiones efímeras… en fin, la rapidez nos guía.
En nuestro cerebro, estos procesos de asimilación conducen a nuevas formas cognitivas que no siempre son las más favorables.
Recientemente, un estudio del Psychological Bulletin señaló que la exposición a videos cortos, difundidos en redes sociales, altera los mecanismos cerebrales y la salud mental de los usuarios.
En el análisis se establece la teoría de que, a mayor consumo de reels o contenido de plataformas como TikTok, la destreza cognitiva se deteriora, en tanto el esfuerzo es superficial para procesar la información, a comparación de otras prácticas que exigen más capacidad, como cuando se lee, por ejemplo.
De igual modo, este tipo de formatos visuales puede estar asociado a una aparición de estrés y ansiedad.
El estudio fue realizado en jóvenes y adultos, quienes suelen ser los consumidores más frecuentes de los videos cortos y que, según los hallazgos, ante su exposición presentan alteraciones en la atención, lo cual habla de una afectación neurobiológica.
Otro de los aspectos relevantes es la posible adicción a contenidos altamente estimulantes, implicando severas consecuencias en la conducta.
En el reporte “Feeds, Feelings, and Focus: A Systematic Review and Meta-Analysis Examining the Cognitive and Mental Health Correlates of Short-Form Video Use” del Psychological Bulletin se habla también de la fatiga cognitiva que se produce cuando, al pasar de una información a otra en un modo tan rápido, se evita que se tenga una concentración profunda. Ante la falta de pausas para la asimilación, se da un cansancio mental.
Si bien el estudio presenta ciertas limitantes, al dejar de lado otros procesos como la memoria o el lenguaje, es importante cuestionarnos qué estamos permitiendo que se consuma sin verificación alguna.
El acceso a las redes es muy común, pero esto no significa que deba ser un entretenimiento sin vigilancia.
