Descubre el marisco gallego que confundimos con langosta (pero no lo es)
Qué es el santiaguiño y por qué no es una langosta
El santiaguiño, cuyo nombre científico es Scyllarus arctus, es un crustáceo que puede recordar por su apariencia a una langosta en miniatura, pero no guarda relación taxonómica directa con las langostas ni con los bogavantes. Se trata de una especie propia del mar Cantábrico y la costa atlántica gallega, donde se reconoce por distintos nombres según la zona.
Este marisco presenta un caparazón robusto con tonos rojizos que, al cocerse, se intensifican hasta formar una cruz que recuerda a la de Santiago, de ahí su nombre popular en Galicia. A diferencia de otros crustáceos, sus patas delanteras no poseen pinzas prominentes, lo que altera su perfil frente a especies más conocidas.
Taxonomía y características físicas
- Nombre científico: Scyllarus arctus.
- Longitud típica: hasta unos 16 cm.
- Primer par de patas sin pinzas desarrolladas.
- Caparazón con líneas rojizas evocadoras de la cruz de Santiago.
Escasez y dificultad de captura
Aunque el santiaguiño habita a lo largo de la costa cantábrica y gallega, su captura no es sencilla. Los aparejos utilizados requieren mallas finas porque estos crustáceos suelen moverse entre rocas y grietas en profundidades variables. La pesca con nasas en zonas rocosas limita la cantidad que puede capturarse, y la sobrepesca del pasado ha reducido aún más su disponibilidad.
Esta complejidad hace que el santiaguiño sea raro en los mercados y que su precio sea elevado, en ocasiones superando los 150 € por kilo, especialmente en fechas señaladas como Navidad.
Temporada de pesca y disponibilidad
La temporada típica de este marisco va de octubre hasta principios de enero, aunque su duración puede variar según las condiciones del mar y las regulaciones pesqueras. Este período relativamente corto restringe aún más su llegada a mesas y bares durante el año.
Cómo se disfruta en la gastronomía española
Aunque su rareza lo hace un invitado poco frecuente, algunos chefs reconocidos lo incorporan a su carta en temporada. El chef Pablo Laya, del restaurante Saddle en Madrid, aprovecha la breve ventana de disponibilidad para prepararlo de diversas maneras: desde la cocción tradicional en agua salada hasta presentaciones más elaboradas a la parrilla o en tempura con acompañamientos.
Técnicas de preparación más habituales
- Cocido simple en agua salada, sin laurel, para preservar el sabor del crustáceo.
- Parrilla suave para intensificar los matices y texturas.
- Tempura con salsas delicadas como una bearnesa con trufa negra para crear contrastes sofisticados.
El valor gastronómico del santiaguiño
Este marisco no solo se aprecia por su rareza, sino por la intensidad de sus sabores. Su carne delicada y sabrosa lo convierte en un producto deseado por gourmets y cocineros por igual. Su elevada cotización en el mercado es un reflejo de su escasez y del esfuerzo que exige su captura y preparación.
Para los amantes de la gastronomía del mar, el santiaguiño representa un descubrimiento imprescindible: un producto que desafía expectativas y ofrece una experiencia culinaria diferenciada dentro de la amplia oferta de mariscos españoles.
