Valentina Cabanzo, diseñadora de interiores: "Estamos aburridos del minimalismo, 2026 pide hogares con caracter y personalidad"
Decía Martin Heidegger que "habitar es el modo esencial del ser humano", que no se trata solo de ocupar un lugar, sino de construir un mundo con significado. En 2026, ese mundo íntimo se juega en decisiones concretas - materiales nobles, objetos con memoria, orden visual- que convierten una vivienda en un lugar que sostiene. Frente a la decoración desechable, gana terreno la curaduría: pocas piezas, bien hechas y con sentido.
En ese cruce entre filosofía, diseño y vida cotidiana se mueve Casa Culto, un proyecto que Valentina Cabanzo lanzó este año desde Barcelona con un pie en la sensibilidad caraqueña y otro en la cultura mediterránea. Su propuesta mira menos la tendencia y más el carácter: piezas que dialogan con el tiempo, color sin estridencias, y la idea de "para toda la vida" como antídoto a la saturación.
Conversamos con ella sobre cómo nace Casa Culto, qué dice una casa de quien la habita, por qué perder el miedo a decorar y cómo actualizar un hogar el próximo año sin grandes obras.
"Es increíble lo mucho que puede decir una casa de su dueño, de su manera de ser, de cómo es su vida en ese momento" - Valentina Cabanzo
AA: ¿En qué momento sentiste que tenías que crear Casa Culto y qué vacío venía a llenar en tu propia forma de habitar?
VC: Casa Culto nació hace muchísimos años cuando aún no había empezado la carrera ni sabía cómo era trabajar de interiorista. Recuerdo estar caminando por un centro comercial en Caracas y ver una tienda de cosas hermosas de decoración y mobiliario y decretar que así sería mi futuro.
Pero ese sueño se quedó ahí dormido durante muchos años, pues tener una tienda y vender "cosas de decoración" cuando eres diseñadora de interiores y tienes un recorrido profesional interesante… suena a poco, y muchas veces pecamos en escuchar más a nuestro ego que a nuestra intuición, hasta que no pude más.
Amo el diseño, es increíble cómo los espacios (la caja contenedora) pueden cambiar con una reforma y cómo pueden comunicar mil cosas diferentes, pero todo el proceso y todo el desgaste que supone, a mí personalmente, me hace perder la pasión. Y a eso súmale que la maternidad me regaló una especie de superpoder: una claridad brutal para reconocer lo que no vibra conmigo y dejarlo ir. No por capricho, sino porque mi tiempo ahora se dividió, mis pendientes se multiplicaron y mis prioridades cambiaron.
Casa Culto es un lugar donde le puedes rendir un homenaje a tu casa o a quien tú quieras a través de nuestras piezas. Todas seleccionadas a través de mis ojos, pensando en la atemporalidad, en traer de nuevo la costumbre de "para toda la vida" y no el "hasta que pase de moda".
Hablas de los espacios como un reflejo auténtico de quienes los habitan. ¿Qué te dice de una persona la forma en la que ordena, ilumina y ocupa su casa?
Es increíble lo mucho que puede decir una casa de su dueño, de su manera de ser, de cómo es su vida en ese momento… Y no tiene nada que ver con la estética, con lo moderna o grande que sea. Tiene que ver con el cuidado, con el orden, con las decisiones - conscientes o no - que se toman al habitarla.
Una casa puede contar si alguien está en calma, en pausa, en pleno movimiento o atravesando una etapa más caótica. También es importante decir que no pasa nada si hay momentos de estrés, de poco tiempo o de desorden. Son etapas.
Pero justamente por eso, los espacios que habitamos deberían ayudarnos a volver a ese punto medio, a ese lugar interno que nos permite pensar: "es solo una fase, todo va a estar bien". Para lograrlo, hay que estar muy conectado con uno mismo: con tu propia esencia, con quién eres hoy, con quién fuiste ayer, con esas cosas que te hacen sentir seguro y en casa, incluso cuando todo afuera se mueve.
Entonces, más allá de que una casa sea un reflejo de quien eres por la forma en que la habitas, también es una elección. La elección de habitarla de manera auténtica, siendo fiel a tus gustos, a tu historia, a tu contexto. Para que no solo te represente, sino que se convierta en un espacio seguro que te sostenga en el día a día.
Casa Culto nace entre Caracas y Barcelona. ¿Qué hay de Venezuela en tu mirada de interiorismo y qué has incorporado de la cultura mediterránea?
Me fascina esta pregunta porque es el feedback que más he recibido desde que abrimos Casa Culto. Muchos venezolanos me han dicho "se nota que hay una venezolana detrás" y a mí me explota el corazón al escucharlo. Tenemos una arquitectura, interiorismo y diseño espectaculares en Venezuela, muy de los 60, 70 y 80: mucho color vivo, mucho contraste, y siempre enmarcado con la increíble vegetación tropical que tenemos, que hace que todos esos colores y formas "bold" se conviertan en algo cotidiano, como si no fuese nada trascendental.
Y esa es mi aportación caraqueña a Casa Culto: allá vivimos rodeados de color, nuestra cultura es súper cálida, somos ruidosos, no pasamos desapercibidos, y después de esta era del minimalismo, de lo recto, de lo que habla bajito, personalmente me apetece traer de vuelta ese murmullo y esa presencia, manteniendo la elegancia que también nos caracteriza.
De la cultura europea, sin duda lo que más me inspira y me emociona es tener al alcance tantas culturas, tradiciones y lenguajes de diseño. Desde la artesanía de Portugal hasta la elegancia de la cubertería de Francia, tener al alcance proveedores que se han mantenido fieles a sus valores y a su historia en un mundo que prácticamente nos obliga a bajar calidad para ser competitivos.
También hablas de "diseño sin miedo". ¿Qué significa, en la práctica, perderle el miedo a la decoración del hogar?
Perderle el miedo a la decoración para mí significa dejar de ver afuera y empezar a ver adentro. Preguntarte qué es lo que te gusta, cómo quieres que se sienta tu casa, qué es lo que necesitas de tu casa realmente.
De nuevo, serte fiel a ti y no a una moda. Usar el color - en paredes, alfombras, en elementos que puedas cambiar- y entender que siempre, siempre, siempre puedes cambiar.
¿Qué tendencias ves venir con fuerza para 2026 en interiorismo?
Yo pensaba que el color venía a tope, hasta que el color del año según Pantone es… ¡blanco! La verdad, no soy muy amante de las tendencias, pero más que nada porque uno acaba saturadísimo con la cantidad de información y contenido que consumimos y todo termina siendo igual y lo acabo aburriendo rápidamente. No suelo buscar o estar pendiente de lo que vendrá porque inevitablemente me acabará explotando en la cara.
"Perderle el miedo a la decoración para mí significa dejar de ver afuera y empezar a ver adentro" - Valentina Cabanzo
Y al revés: ¿qué crees que vamos a dejar atrás en decoración el próximo año, esas cosas que ya no tienen sentido en la forma actual de habitar?
Pienso que ya estamos aburridos del minimalismo. Con mucho detalle, sí, pero detalle silencioso. Gracias a la pandemia empezamos a habitar nuestras casas de verdad: una casa que ahora tiene que aguantar un teletrabajo, y donde antes solo se hacían una -con suerte dos- comidas al día, pues ahora se hace todo. Y eso no es muy compatible con un minimalismo y orden perfecto.
Eso ya lo vemos reflejado en los proyectos que se están diseñando: ahora todo es japandi, un minimalismo cálido, que te abriga, y que tiene detalles más acogedores. También creo que, desde esa misma época, cada vez la gente está sintiendo más conexión con su casa, con ganas de recibir amigos y de poder alardear del lugar donde vives, y eso está transformando la conciencia que tenemos sobre los espacios que habitamos y cómo los habitamos.
Queremos espacios que generen conversaciones. Cada vez nos estamos alejando más de ser tímidos con el diseño y la decoración.
Cada vez hablamos más de calma, bienestar y "slow living" en el hogar. ¿Cómo se construye un espacio que de verdad baje revoluciones sin caer en el tópico del minimalismo blanco y vacío?
Para mí, lo más importante para tener una casa que te ayude a bajar revoluciones es el orden visual. Que todo tenga su lugar, por más banal que sea ese objeto, necesita un lugar. Independientemente del estilo que quieras tener, esa paz y ese bienestar vendrá cuando subas la mirada y el espacio esté ordenado, o al menos no se vea caótico. Eso no significa que todo tiene que estar detrás de un mueble y todo escondido y no se puede ver el papel de cocina porque si no no es aesthetic (me he encontrado con personas que piensan así). Significa darle un espacio a todo lo que tenemos, no comprar cosas que no podemos después guardar, que no tienen sentido en nuestro contenedor.
Para alguien que quiera actualizar su casa en 2026 sin hacer reformas grandes, ¿cuáles serían los tres cambios más efectivos que recomiendas?
- Cambiar la distribución del mobiliario.
- Cambiar la decoración: alfombra, cojines, meter plantas, poner cortinas si no las hay.
- Pintar paredes y/o techos.
Cuando piensas en tus clientas y clientes, ¿qué preocupaciones o deseos se repiten más a la hora de pedirte ayuda con sus espacios?
Siempre salta la frase de "no sé por dónde empezar", "tengo algunas ideas pero no sé cómo juntarlas", "termina todo siendo blanco porque no sé cómo combinar los colores".
Emprender en el mundo del diseño desde otro país no es fácil. ¿Cuál ha sido el reto más grande de construir Casa Culto y qué te sostuvo en los momentos de duda?
El reto más grande, sin duda, es no tener ni idea de cómo llevar un e-commerce, o cómo llevar un negocio de ventas en lo absoluto. No me preparé para eso, pero soy muy curiosa, observadora y autodidacta, y esta vez las ganas de hacer algo que me apasiona son tan más grandes que no he querido escuchar ningún miedo en el proceso.
Empecé a leer El camino del artista, de Julia Cameron, y hubo una frase que me fascinó y que la tengo de fondo de pantalla desde entonces: "Lánzate y aparecerá la red". Cada vez que cojo el móvil me acuerdo de que el universo y Dios tienen planes bonitos para mí: hay que hacerlo con miedo y, eventualmente, aparecerá la red.
"El estilo empieza por ti": ¿cómo se acompaña a alguien que no tiene claro "su estilo" para que logre una casa que hable su idioma y no el de las tendencias pasajeras?
Yo creo que es un camino de autoconocimiento y autodescubrimiento, si no tienes interés en removerte para encontrarte, es muy difícil acompañar a alguien a encontrar su estilo. Creo también que lo más importante es añadir elementos personales de esas cosas que te gustan: tus libros favoritos, tus artistas favoritos, libros de deportes que disfrutas, intentando siempre que las cosas tengan un poco de sentido (estéticamente hablando) entre ellos.
Como diseñadora de interiores me he encontrado con casos de clientes a los que les da igual hacer este ejercicio, pero sí quieren hacer una reforma. En ese caso, investigamos diferentes estilos y con el que más resuenen es con el que vamos. Y luego, poco a poco, esa casa irá ganando identidad a medida que se va viviendo.
