La trágica muerte que puede cambiar el deporte<br>
El deporte de élite vuelve a enfrentarse a su reflejo más oscuro y perturbador. La trágica muerte del biatleta noruego Sivert Guttorm Bakken, encontrado sin vida en la soledad de una habitación de hotel en Lavazè (Italia) con una máscara de hipoxia aún colocada sobre su rostro, ha desencadenado una onda expansiva que recorre todo el mundo del deporte de resistencia. A sus 27 años, ocupaba el decimotercer puesto en el ranking mundial y acababa de completar una competición en Le Grand-Bornand. Ahora, su adiós ha provocado que se reabra el dilema sobre las máscaras de hipoxia.
