La sorprendente historia del hombre al que atribuyen 43 hijos en un pequeño pueblo de Gales
Un pequeño pueblo de Gales esconde una de las historias familiares más extraordinarias de su historia. Se trata del caso de William Ap Howel, un agricultor que vivió en el siglo XVI y al que se atribuye haber sido padre de 43 hijos a lo largo de 81 años, una cifra excepcional incluso para los estándares de la época.
Según los registros parroquiales conservados, Ap Howel nació a finales del siglo XV y murió en 1581 a los 105 años, manteniendo, según las crónicas, una salud y lucidez poco comunes hasta el final de su vida. De carácter afable y hábitos sencillos, llevaba una existencia rural marcada por el trabajo en el campo, la pesca y la caza de aves.
Una descendencia que marcó a todo un pueblo
La magnitud de su descendencia dejó una huella profunda en la pequeña parroquia de Tregaian, en la isla de Anglesey, al noroeste de Gales. En el momento de su muerte, se calculó que alrededor de 300 personas que asistieron a su funeral descendían directamente de él, algunas ya en cuarta generación.
Los documentos históricos señalan que tuvo hijos con cinco mujeres. Tres de ellas fueron sus esposas, con las que tuvo 36 descendientes, mientras que otros siete nacieron de relaciones extramatrimoniales. Su hijo más joven tenía apenas dos años y medio cuando Ap Howel falleció, una circunstancia que contribuyó a alimentar su fama incluso siglos después.
El caso llamó la atención ya en su tiempo. El explorador y cronista Thomas Pennant lo mencionó en su obra A Tour in Wales (1778), donde describía al “gran patriarca de Tregaian” como un hombre de baja estatura, dieta moderada y temperamento alegre, lejos de la imagen desmesurada que cabría esperar de alguien con semejante número de hijos.
Para poner la cifra en contexto, en el siglo XVI la familia media en Gales e Inglaterra tenía menos de cinco miembros, lo que convierte a William Ap Howel en una anomalía demográfica. De hecho, se considera que su prolífica descendencia tuvo un impacto notable en la población local durante generaciones.
Hoy, su memoria permanece vinculada a la iglesia medieval de St Caian’s, donde una placa recuerda a este singular personaje que, sin ocupar cargos ni protagonizar grandes gestas, pasó a la historia por una razón tan insólita como difícil de igualar.
