El complejo molinero de Zamora que es una joya histórica de España
Las construcciones medievales son parte del patrimonio más valioso de nuestro país. De norte a sur, España está repleta de joyas de la arquitectura que nos remontan a esta época y que bien merecen una visita. Y la ciudad de Zamora es una apuesta segura para disfrutar de este arte en todo su esplendor. Y no nos referimos solo a su magnífica catedral y a su recinto amurallado, también queremos descubrirte otro tesoro único: las Aceñas de Olivares, tres molinos que fueron el origen de la primera industria de la localidad y que hoy nos permiten vivir la fascinante experiencia de caminar sobre las aguas del río Duero.
Uno de los conjuntos de aceñas más antiguos de España
Contruidos entre los siglos X y XII, pasaron a ser propiedad de la iglesia y en sus manos permanecieron hasta la desamortización de Mendizábal. Ubicados en el río Duero a su paso por la ciudad de Zamora, este conjunto de molinos se ha acondicionado para uso turístico y como centro de interpretación de las industrias del agua. En cada una de las tres aceñas se ha reconstruido un martillo pilón, un batán (máquina hidráulica) y un molino. No solo se trata de unas joyas medievales únicas, son también un punto panorámico para captar algunas de las mejores vistas de la ciudad de Zamora con el puente de Piedra, las murallas y la catedral.
Unos molinos medievales distintos
Y aunque si algo no falta en nuestro país son molinos, estos para nada pueden considerarse unos más del montón. Este sistema medieval del siglo X, utilizado para moler el trigo, se diferencia del resto en que sus ruedas son de paletas o vitruvianas, lo que hace que el agua se comporte de una manera distinta. Además, las Aceñas de Olivares permiten disfrutar de la experiencia mágica de caminar sobre el río Duero sintiendo la fuerza de su corriente.
El barrio de Olivares de Zamora
Los molinos están situados en el barrio de Olivares (en la margen derecha del río Duero), una de las zonas más antiguas de la ciudad y donde históricamente se ubicaban los artesanos. De calles empedradas, casas populares y ambiente tranquilo, el lugar no ha perdido su atmósfera sosegada de barrio ligado al río.
Un paseo en una barcaza tradicional
Entre las atracciones relacionadas con el agua, te proponemos una interesante experiencia: cruzar el río Duero (entre las aceñas de Olivares y la playa de los Pelambres) en un recorrido de unos 200 metros y en una barca similar a las que se utilizaban hace siglos. La barcaza tiene capacidad para 8 personas, pero también hay otras embarcaciones a remo y de madera, del estilo a las que usaban antiguamente los vecinos del barrio para la pesca y para moverse entre las islas que se forman en el cauce del río. Todas ellas son gratuitas y permiten disfrutar del bonito perfil de Zamora y de las estupendas vistas a la catedral.
Las otras aceñas zamoranas
Y si te has quedado con ganas de más, las de Olivares no son las únicas aceñas que puedes visitar en la ciudad, aunque sí son las más antiguas y con el escenario mágico que forman, casi con toda seguridad las más bellas. A lo largo de las orillas del Duero, y también de origen medieval, se encuentran las de Gijón, Pinilla, Pisones y Cabañales.
