Alan Pace, presidente del
Espanyol, se estrenó en un derbi en el
RCDE Stadium y, junto a los consejeros blanquiazules
Antonio Dávila, Stuart Hunt y Rafa Marañón, hizo de anfitrión de su homólogo
Joan Laporta y el resto de directivos del
FC Barcelona en un palco de honor con
Salvador Illa,
President de la Generalitat de Catalunya y perico confeso, como máxima autoridad. Precisamente, el
Molt Honorable se felicitó en el descanso porque el recibimiento hostil a
Joan Garcia no pasó a mayores. “Es un portero muy bueno. Respeto sus decisiones profesionales. En el fútbol es bueno el entusiasmo pero no se puede perder el respeto”, dijo en
Movistar + tras calificar de “entretenido” el encuentro y confesar que lo estaba “disfrutando mucho”.
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