Ni el más optimista de los aficionados del
Levante podía esperar un resultado tan bueno como el que consiguió su equipo el pasado domingo en el
Pizjuán, donde el nuevo técnico
Luís Castro debutó con triunfo por 0-3. Y aunque es verdad que la mayor efectividad visitante y la fragilidad defensiva local resultaron fundamentales para que el signo de la quiniela fuera un ‘2’ y no una ‘X’ o un ‘1’, más todavía lo es que lo sucedido fue consecuencia de cómo preparó el duelo el citado técnico portugués y no fruto de la casualidad.
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