De la lluvia de ofertas a la espantada de empresas. La segunda clasificada en el concurso público para gestionar el hotel de la isla de Tabarca también renuncia al contrato (como ya hizo la primera mercantil) debido al elevado coste de su oferta. La compañía proponía un canon de 1,59 millones de euros para los próximos 15 años, lo que supondría pagar casi diez veces más de lo que reclamaba como mínimo el Ayuntamiento.