Un hospital italiano deberá pagar casi 2 millones por una operación de corazón que jamás se hizo
Luciana Peschiera, una mujer de Génova de 72 años, ha sido reconocida judicialmente como víctima de una negligencia médica ocurrida cuando era adolescente. El tribunal ha fijado una indemnización cercana a los dos millones de euros por una intervención cardíaca que, según se ha demostrado, nunca llegó a realizarse.
El caso se remonta a 1971, cuando Peschiera, entonces con 17 años, ingresó en el hospital San Martino para corregir un defecto cardíaco congénito. Fue sometida a una apertura del tórax y, tras varios días de ingreso, dada de alta como si la operación se hubiese realizado con éxito. La historia clínica enviada a su cardiólogo describía una intervención completa y rehabilitación posterior.
Una intervención “fantasma” descubierta medio siglo después
Durante décadas, Peschiera siguió tratamientos y controles médicos convencida (como también lo estaban los profesionales que la atendieron después) de que la cirugía había corregido su problema.
Sin embargo, en 2019, tras sufrir dos ictus, se sometió a una nueva intervención para reparar la válvula mitral y tricúspide. Los cirujanos que la operaron descubrieron que no existía rastro de ninguna intervención cardíaca previa.
Los informes posteriores fueron concluyentes: en 1971 solo se practicó una toracotomía (apertura y cierre del tórax)sin incisión en el corazón. La propia historia clínica original ha sido considerada por el tribunal como un “falso clamoroso”.
El juez decidió que el caso no estaba prescrito porque la paciente no pudo conocer el daño hasta 2019. Además, el tribunal señaló que el hospital San Martino estaba en condiciones de realizar la intervención en aquella época, como ocurría en otros centros del norte de Italia y del resto de Europa.
El tribunal atribuye la responsabilidad al sistema sanitario regional, que deberá indemnizarla con casi dos millones de euros. Su abogado destacó que su clienta “ha llevado una vida prácticamente de invalidez” debido a la ausencia de la cirugía que debía corregir su cardiopatía, agravada por los episodios isquémicos posteriores.
