Siempre a uno le surge la duda de escribir de estas cosas o no porque parece que entras al trapo del inmenso caudad de mamarrachos que crean opinión desde las redes sociales. Pero como sueño con la pancarta donde leo «quien calla otorga» le echo valor. Uno de los mayores signos de degradación moral de una sociedad es haber normalizado el insulto público al Presidente del Gobierno cuando cada vez con más frecuencia se acuerdan de su madre. Esto mismo sirve para quienes insultan y queman fotos del Jefe del Estado, cosa que no han lamentado quienes ahora lamentan que le digan a Pedro Sánchez lo de «me gusta la fruta». El pasado lunes en Sevilla había individuos -no se...
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