Ni Alcaraz ni Sinner: un niño coreano hizo el punto más ovacionado (véalo una y otra vez)
Era un partido de exhibición, pero el tenis mundial vivió un momento que quedará grabado en la retina de los 12.000 espectadores que abarrotaron el estadio de Incheon, en Corea del Sur para ver a Carlos Alcaraz y a Jannik Sinner.
Las dos máximas estrellas del circuito ATP estaban frente a frente en la cancha, pero un pequeño invitado inesperado se robó el show, las cámaras y los aplausos.
Allí, lo que causó furor fue la valentía de un niño coreano que, con una raqueta prestada por el italiano Sinner, logró lo que muchos profesionales sueñan: ganarle un punto a Alcaraz, el mejor jugador del mundo.
La escena ocurrió durante el segundo set de un partido que, aunque de exhibición, servía como termómetro de cara al Abierto de Australia.
En un gesto de complicidad con el público, el italiano Jannik Sinner decidió hacer una pausa y cederle su raqueta a un niño que se encontraba en las primeras filas.
Lo que comenzó como el típico momento simpático de estos eventos se transformó rápidamente en asombro absoluto.
El joven local, lejos de amilanarse ante la figura imponente de Alcaraz al otro lado de la red, conectó una derecha paralela fulminante que dejó al español clavado y sin palabras.
El punto, que técnicamente subió al marcador a favor de Sinner, desató el delirio en las gradas y la incredulidad de ambos tenistas, quienes no pudieron más que sonreír ante el talento del niño.
¡Este video es MARAVILLOSO! ????
— Tiempo De Tenis (@Tiempodetenis1) January 10, 2026
1️⃣ Sinner le da su raqueta a un niño.
2️⃣ El niño falla su primer golpe de derecha.
3️⃣ Alcaraz le da una segunda oportunidad.
4️⃣ El niño hace ESTO y le GANA el punto a Alcaraz.
Las reacciones son imperdibles ????
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Alcaraz se impuso finalmente por 7-5 y 7-6 (8/6) tras una hora y 47 minutos de tenis de altísimo nivel. Aunque ambos jugaron “sin forzar la máquina”, la tensión competitiva fue palpable, especialmente considerando que ninguno de los dos volverá a competir hasta el arranque del Abierto de Australia el próximo 18 de enero.
Según La Gazzetta dello Sport, este espectáculo no solo sirvió de preparación deportiva, sino que reportó a cada jugador una cifra que podría superar los $2 millones.
La rivalidad entre Alcaraz (22 años) y Sinner (24 años) sigue madurando como la más importante de la nueva era. Con esta victoria, el balance personal favorece al español por 10 victorias a 6.
Tras el encuentro, Alcaraz mostró su faceta más humana al dedicarle unas palabras a su rival: “Jannik, terminamos la temporada jugando juntos y la empezamos igual. Te mereces lo mejor”, afirmó el murciano, recordando que entre ambos se han repartido los últimos ocho títulos de Grand Slam.
El camino hacia el primer Grand Slam del año se presenta fascinante. Alcaraz llega a Melbourne con una misión clara: conquistar el único “Grande” que le falta en su palmarés para convertirse en el segundo tenista en activo, tras Novak Djokovic, en completar el Grand Slam (ganar los cuatro torneos).
El murciano llega con la confianza de mantener el número uno del mundo pase lo que pase, ya que solo defiende 400 puntos, mientras que Sinner, actual campeón en Australia, tiene la presión de defender los 2.000 puntos de su corona.
Este fin de semana en Corea no solo fue tenis de élite; fue una convivencia total con la cultura surcoreana. Incluso antes de saltar a la pista principal, Alcaraz y Sinner se enfrentaron en un duelo de ping pong frente a una multitud de fanáticos, donde el español también resultó vencedor por un ajustado 7-6.
“Nos hemos sentido como en casa”, confesó Sinner tras el partido, agradeciendo el cariño de un público que, aunque fue a ver a las estrellas, terminó rendido ante la derecha paralela de un niño que, por unos segundos, hizo parecer humano al número uno del mundo.
Ahora, todas las miradas se trasladan a Australia, donde la verdadera batalla por la historia está a punto de comenzar.
