En la cima latinoamericana
La triplista Leyanis Pérez Hernández no se cansa de saltar. Lo hace por pasión, tanto en la tabla como en la vida. Lo hizo de nuevo en el Salón Vedado del Hotel Nacional de Cuba. Su nombre volvió a lo más alto, esta vez de Latinoamérica. Habla en un tono bajo y dulce, pero sus saltos resonaron en todo el planeta durante 2025, como ella misma se prometió tras un 2024 traumático.
En una mañana de viernes en la que brillaron las estrellas del deporte cubano, la pinareña, con una sencillez que contrasta con la magnitud de sus éxitos recientes, fue la reina de la ceremonia de premiación de la 61ra. Encuesta Deportiva de Prensa Latina, que le entregó el galardón a Mejor Atleta Femenina del año en la región.
«Estar aquí y recibir el premio me hizo sentir y valorar todo lo que había logrado el año pasado», aseguró visiblemente emocionada a la prensa. «En la gala sentí algo diferente en mi corazón. Se me aguaron hasta los ojos y me preguntaba: “¿He logrado todo eso?”. Es muy importante para mí».
El premio no solo reconoció un año impecable deportivamente hablando con sus victorias en la Liga del Diamante y los dos campeonatos mundiales, sino que traduce el triunfo de la perseverancia de Leyanis, la dedicación y la superación de la adversidad, porque si algo nos enseñó la monarca pinareña en 2025 fue a levantarnos y a soñar en grande, más allá de que la meta parezca imposible.
Un año antes, en 2024, los Juegos Olímpicos de París se transformaron en un punto de inflexión en su carrera, luego de quedar fuera de medallas cuando era una fuerte candidata. Sin dudas, una frustración pasajera que no la pudo derrotar. El 2025 sería el momento de su redención, un año en que se levantó de las cenizas de un pasado que dolía, pero se propuso conquistar nuevas alturas.
«Un atleta tiene que ser capaz de decir: “Tú puedes. Eso le sucede a cualquier deportista. Es un momento de tu vida por el cual tienes que pasar”», reflexionó, revelando la mentalidad que la impulsó a superar sus límites. «Yo misma dije: “2025, desde el 1ro. de enero, va a ser un año muy significativo para mí”. Me propuse que debía ser mucho mejor que 2024. Creo que lo he logrado con creces».
A pesar de no haber mejorado su marca personal (14,98 metros), Leyanis se enorgullece de alcanzar la gloria en la justa planetaria de Tokio, donde destronó a la venezolana Yulimar Rojas y quedó a solo cuatro centímetros de ese récord. Se muestra muy contenta por conseguir un resultado que hacía 16 años no conseguía una cubana en esas lides: una medalla de oro en el triple salto femenino.
Pero la era de Leyanis continúa este 2026 y lo dejó claro desde este otro enero. En sus próximas semanas y meses no le faltarán desafíos y oportunidades: el Meeting de L´Eure (Francia), el Mundial de Atletismo Bajo Techo, los Juegos Centroamericanos y del Caribe y el Mundial Ultimate. Toda una estela de escenarios donde desplegará su talento y buscará mejorar su marca personal, así lo confirmó directamente a Juventud Rebelde.
«Estaré en Francia, en mi primer mitin. Pienso que allí todo salga bien. Todavía seguimos entrenando para mejorar. Esto solo es un paso en el proceso de acondicionamiento para el Mundial Bajo Techo en Polonia», compartió la pinareña con enfoque y determinación.
Pese a los obstáculos, como el virus que recientemente la obligó a pausar su entrenamiento y cambiar los métodos de preparación temporalmente, Leyanis mantiene su deseo de competir con la Isla: «Para mí es un orgullo estar ahí, decir que soy de Cuba y representar a mi bandera», afirmó con convicción.
Con la espinita clavada de no superar su registro personal desde los Juegos Centroamericanos de San Salvador 2023, la monarca del triple salto se prepara para enfrentar el futuro con la misma dedicación que la llevó a la cima mundial: «Quiero seguir mejorando, entrenando fuerte, logrando metas, ganando muchas medallas y que este año todo salga mejor que en 2025», aseguró a la prensa, dejando claro que su «era» apenas comienza.
EL ZURDO DE LOS 172 PONCHES
Moinelo tuvo una temporada de ensueño en Japón. Foto: Getty Images.
Humilde, sereno, tranquilo y con la mirada fija, así caminaba el serpentinero Liván Moinelo en el Salón Vedado del Hotel Nacional de Cuba durante la ceremonia de premiación de la 61ra. Encuesta Deportiva de Prensa Latina, como quien conoce el sabor del éxito, como si nada pudiera agitar el ritmo de sus pasos. Un andar tan parecido a la calma que transmite al subir al box de cualquier terreno de béisbol.
Justo en compañía de otra campeona, Leyanis Pérez, acarició el galardón a Mejor Atleta Masculino del año en Latinoamérica que entrega dicha agencia informativa. Medio continente elevó al zurdo cubano a la cúspide del deporte regional con una cifra de 42 sufragios. Y, muy probablemente, hasta los aficionados nacidos en tierra nipona se hubieran rendido ante el 2025 del gigante pinareño, si pudiesen votar en la encuesta.
«Creo que el año pasado me ha ido muy bien», declaró Moinelo en exclusiva a Juventud Rebelde tras la gala. Sus éxitos y números dictan sentencia al respecto. Solo basta con mencionar su liderazgo y sus hazañas para encaminar a su equipo al título de la Liga del Pacífico, en Japón.
Casi no hubo samuráis que descifraran sus lanzamientos en la lomita de los suspiros: unos abanicaban swing tras swing en el cajón de bateo, otros quedaban para la foto con el madero al hombro. Sus «misiles indetectables» desde el box despacharon a 172 bateadores y regalaron 12 sonrisas a su equipo en la última campaña de la liga japonesa.
Y con cada lanzamiento de su temporada 2025 con los Halcones de SoftBank trazaba su ruta hacia la cima latinoamericana. Ni el mismísimo astro argentino Leo Messi pudo. Nunca antes un pelotero de la Isla había merecido semejante galardón, pero no hay premio que se le resista a un palmarés que incluya una corona de campeón de la Serie Japonesa, una elección como mejor lanzador abridor del Equipo Ideal del circuito profesional nipón y el MVP de la Liga del Pacífico 2025, honor que se agiganta al ser el primer cubano y el cuarto latino en obtenerlo.
«Conseguir este premio como mejor deportista del año en Latinoamérica es algo muy grande, bonito y nuevo para mí, más sabiendo que otras leyendas como Javier Sotomayor, Mijaín López o Usain Bolt, lo han ganado también. Aunque muchas personas no lo crean, siento que ser nominado a reconocimientos y ser premiado en mi país natal, eso no tiene precio», confesó.
Sin embargo, desde este viernes para él es borrón y cuenta nueva. Ahora tiene la vara aún más alta cuando represente a la Mayor de las Antillas en el venidero Clásico Mundial, donde nos aseguró que estaría, y su incansable brazo zurdo cargará el peso del box de una Isla que respira béisbol en casi todas sus esquinas.
«Lo más cercano que viene en el futuro para mí es el Clásico Mundial de Béisbol. Esa es mi prioridad. Después vendrá Japón, pero ahora solo pienso en rendir con la selección de mi país», afirmó antes de soltar una frase que resume su cubanía y su amor por el terruño que lo vio nacer: «¡Lo mío primero, con los míos de Cuba siempre, hermano!».
