"Son los otros los que dicen que no soy normal, pero yo sí lo soy. Los hay que ganan 100 millones de dólares y 25 títulos y quieren seguir ganando. Para mí esto no es lo normal. Si tienes ganas de dormir, duermes. Por no entrenar un día no pasa nada. A mí puedes verme de fiesta en París la noche ante de jugar unos octavos en
Roland Garros", significó este mismo curso en el Grand Slam sobre tierra batida, en el que acabó llegando a cuartos. Su mejor resultado en esta categoría.
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