Por segunda vez desde que entrena al
Real Madrid,
Xabi Alonso intentó restarle trascendencia a una derrota que significó la pérdida de un título oficial. Este domingo, el
FC Barcelona fue su verdugo en la
Supercopa, igual que en verano pasado el
PSG le dejó fuera de combate en la semifinal del Mundial de Clubs. El argumento que ofreció el técnico merengue tras caer 3-2 ante el eterno rival en la final de Jeddah en Arabia Saudí fue asegurar que "hay que pasar página porque la Supercopa es el título menos importante de los que están en juego".
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